Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

De buen estudiante a asesino, así era Adam Lanza

Adam Lanza.cuatro.com

El asesino de Connecticut, Adam Lanza, de 20 años, era un buen estudiante. Su hermano Ryan explicó que tenía síndrome de Asperger y sus compañeros aseguraban que no tenía muchos amigos porque era un chico tímido. En el colegio Sandy Hook, terminó con la vida de 26 personas, 20 de ellos niños entre 5 y 11 años.

Adam Lanza, el adolescente que perpetró la masacre de Connecticut, era un chico tímido de 20 años. No tenía demasiados amigos y no le gustaba ser el centro de atención, por lo que a sus conocidos no les sorprende su culpabilidad. La causa de ello la comunicó su hermano mayor Ryan a la policía: padecía síndrome de Asperger y algún "otro trastorno de personalidad".
Vivió una adolescencia complicada a raíz de la marcha de su hermano a la universidad en 2006. La relación de sus padres pasaba por malos momentos y, poco después, se divorciaron tras 17 años de vida en común.
A la conductora del autobús que llevaba a diario al joven Lanza al colegio le parecía un chico "educado y amable", pese a no tener muchos amigos, explicó en declaraciones a la CNN . Del joven que se llevó consigo las vidas de 27 personas se decía que era un genio y Dan Holmes, un amigo de su madre, declaraba que "era un chico muy inteligente, creo que incluso terminó el instituto más pronto de lo normal", Matt Baier, compañero de Adam, añadió que sacó notas muy altas "después de haberse pasado el curso sin decir ni una sola palabra".
Hasta tal punto llegaba su timidez que no dejó que le fotografiaran para el anuario del instituto de 2010. Olivia DeVivo, una conocida de Lanza, añade a su forma de ser que "era evidente que se sentía incómodo siendo el centro de atención". Su carácter hacía de él un chico extraño, pues afirman que "si le mirabas directamente, no podías ver ninguna emoción en su rostro".