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AI denuncia que 75.000 refugiados sirios llevan meses atrapados en el desierto jordano

AI pide a todos los países que asuman "un porcentaje justo" de refugiados para aliviar la presión sobre los vecinos de Siria
Más de 75.000 refugiados sirios llevan meses atrapados "en condiciones terribles" en El Berm, un trozo de desierto jordano pegado a la frontera con Siria, porque Jordania impide el acceso a la ayuda humanitaria esgrimiendo razones de seguridad, según denuncia Amnistía Internacional (AI) en un informe publicado este jueves.
La crisis comenzó el 21 de junio, cuando un ataque lanzado por grupos armados que luchan en la guerra siria acabó con la vida de siete guardias fronterizos. En respuesta, Jordania decidió cerrar los pasos de Rukban y Hadalat, cercando 'de facto' El Berm.
"La ayuda humanitaria a quienes están en El Berm, que ya era limitada, cesó por completo" porque las autoridades jordanas prohibieron el acceso a las ONG, de modo que éstas, como solución creativa, "se han visto obligadas a dejar los suministros al otro lado con grúas".
En estos dos meses solo se ha producido una entrega de comida. "Repartieron solo arroz y lentejas y un kilo de dátiles secos, pero era para todo el mes, no nos dieron más que eso", cuenta Abú Mohamed, que lleva cinco meses en Rukban. "La situación humanitaria es mala, muy mala", asegura.
Mohamed explica que "ha muerto mucha gente" porque, aunque hay agua apenas hay comida. El hambre, sumada a una higiene deficiente y la falta de atención médica, ha dado lugar a la propagación de enfermedades "prevenibles". Un brote de hepatitis se ha cobrado diez vidas, la mayoría niños, y ha habido nueve muertes por partos, mientras se extienden infecciones respiratorias, deshidratación, leishmaniasis y diarrea.
Estos problemas se agravan a medida que aumenta la población refugiada. "Aunque el número de personas en Hadalat disminuyó ligeramente tras la interrupción de la respuesta humanitaria en junio y los ataques aéreos rusos en las proximidades de julio, en general hay un aumento constante", mientras que en Rukban "el número total de alojamientos aumentó de sólo 368 hace un año a 6.563 a finales de julio de 2016, y recientemente, en septiembre de 2016, a más de 8.295".
La organización humanitaria ha explicado que "es difícil verificar el número total de fallecimientos dada la falta de acceso a El Berm", aunque las imágenes de satélite "muestran dos cementerios improvisados en Rukban en los que hay decenas de túmulos, muy cerca de las tiendas de los refugiados".
UN BLOQUEO ILEGAL
Las autoridades jordanas justifican el bloqueo a El Berm por razones de seguridad. El ministro para Medios de Comunicación, Mohammed al Momani, le dijo a AI que esa zona "se está convirtiendo en un enclave del DAESH (Estado Islámico)".
"No hay duda de que la seguridad es importante, pero no se debe proteger a las personas en Jordania a expensas de proporcionar asistencia humanitaria y protección a quienes la necesitan desesperadamente", ha dicho Tirana Hassan, directora del Programa de Respuesta a las Crisis de AI.
La organización humanitaria ha reclamado a Jordania que "permita la entrada inmediata de los refugiados que están en El Berm", siguiendo "los rigurosos procesos de cribado e inscripción" que realizaba antes de esta crisis para abrir las puertas a sus vecinos sirios.
Actualmente, la ONU negocia con Jordania "desplazar los puntos de reparto de ayuda humanitaria unos dos kilómetros dentro de la tierra de nadie, lejos de la frontera, creando una zona temporal de seguridad para permitir que se reanuden las operaciones humanitarias".
"Se reparta la ayuda junto a El Berm o a dos kilómetros no cambia el hecho de que hay decenas de miles de personas que buscan protección internacional a las puertas de Jordania, ni exime a las autoridades de su obligación de ofrecer un lugar seguro a quienes huyen del conflicto y la persecución", ha recalcado Tirana Hassan.
"Obligar directa o indirectamente a los refugiados a volver a Siria negándoles el acceso e imponiendo unas condiciones de vida intolerables es una violación flagrante de las obligaciones internacionales de Jordania", por lo que "debe permitir el acceso humanitario sin restricciones a las personas refugiadas atrapadas", ha exigido.
"FRACASO" GLOBAL
Sin embargo, AI ha reconocido la presión a la que están sometidos los países vecinos de Siria, que han acogido a la "inmensa mayoría" de los refugiados --cuatro millones--, a pesar de contar con menos recursos que Europa, que solo ha recibido un millón para todo el continente. Jordania, por ejemplo, alberga a 650.000 solicitantes de asilo.
Por eso, ha urgido a los líderes internacionales a que, durante la cumbre sobre refugiados que se celebrará la próxima semana, "vayan más allá de la retórica y hagan compromisos concretos para acoger su porcentaje justo de refugiados".
"Si no hay unos compromisos reales para fomentar el reasentamiento, seguidos de medidas concretas, las cumbres sobre personas refugiadas de la próxima semana servirán de poco más que de gesto simbólico", ha advertido Tirana Hassan.
Como acción inmediata, ha apuntado a El Berm, porque "no ofrecer una solución a largo plazo para las personas refugiadas que están atrapadas no será solamente un fracaso del mundo allí, sino su fracaso ante los refugiados y refugiadas de todo el mundo".
Para Amnistía Internacional, "la situación en El Berm ofrece una dura imagen de las consecuencias del lamentable fracaso del mundo a la hora de compartir la responsabilidad de la crisis global de refugiados".