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ACNUR alerta de que hay 100.000 personas atrapadas en la ciudad de Yie por el conflicto

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha alertado de la situación de urgencia humanitaria a la que se enfrentan más de 100.000 personas atrapadas en la ciudad sursudanesa de Yei, que se han visto forzados a huir a causa de la violencia por el conflicto armado.
"Es la primera vez que la población de Yei --en su mayoría granjeros que viven de lo que cultivan-- se ha convertido en un objetivo directo de la violencia y sospechosa de pertenecer a grupos de la oposición", ha denunciado un portavoz de ACNUR, William Splinder.
Yei está localizada en el estado de Ecuatoria Central, cerca de la frontera con Uganda y a menos de 150 kilómetros de Yuba. Según ha informado la iglesia local, al menos 30.000 personas han llegado a Yei en las últimas semanas, huyendo de zonas rurales cercanas a raíz de una serie de ataques que tuvieron lugar entre el 11 y el 13 de septiembre, en los que perdieron la vida numerosos civiles y cientos de propiedades fueron saqueadas.
Se estima que alrededor de otras 20.000 personas también han llegado a Yei huyendo desde el condado de Lainya a partir del pasado mes de julio. Estos desplazados internos se suman a los miles de habitantes de Yei que también sufren falta de alimentos y no tienen los recursos necesarios para salir de la ciudad.
"La situación de seguridad en Yei se deterioró de forma muy rápida después de que se produjeran intensos combates en Yuba a principios de julio y a principios de este mes, lo que ha forzado a miles de civiles a huir de sus casas", ha explicado Splinder.
En Yei, los desplazados internos malviven en casas abandonadas o en las parroquias de la comunidad, donde algunos voluntarios les ofrecen asistencia básica. No obstante, la ciudad sufre una escasez de alimentos muy grave y los hospitales se están quedando sin medicinas.
Los cientos de desplazados de la ciudad han sido víctimas de agresiones, robos, ataques sexuales y mutilaciones por parte de militares. En la mayor parte de las ocasiones, han perdido a alguien de su familia por la escalada de violencia. ACNUR ha denunciado que se han registrado numerosas detenciones de varones de entre 17 y 30 años, a los que las autoridades han acusado de pertenecer a la oposición sin tener pruebas.
Mientras tanto, en la pequeña ciudad de Yei, los precios de los alimentos han subido drásticamente y ya no quedan artículos de primera necesidad en los comercios locales. La falta de alimentos está provocando que se registren los primeros casos de desnutrición alimentaria en menores.
ACNUR ha alertado de que la población desplazada se encuentra atrapada en la ciudad sin poder salir, debido a la falta de libertad de movimiento y a la escasez de recursos que sufren. La violencia indiscriminada por parte de los dos bandos enfrentados pone en peligro la vida de los civiles, que se niegan a viajar por temor.
Los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales del presidente sursudanés, Salva Kiir, y los rebeldes liderados por Riek Machar se reanudaron el 7 de julio, frustrando el alto el fuego acordado por ambas partes. Los combates han provocado el desplazamiento interno de 1,61 millones de personas, que necesitan ayuda humanitaria, según ha manifestado ACNUR.
Unos 373.626 afectados se han trasladado a Uganda, que registró la semana pasada la llegada de unas 20.000 personas, la mayoría procedentes de la región de Ecuatoria, según ha denunciado Dobbs, que ha indicado que muchos de los niños que llegan a los centros de refugiados son huérfanos.