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ACNUR insta a Bangladesh a mantener su frontera con Birmania abierta y permitir el paso seguro de civiles

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha solicitado al Gobierno de Bangladesh que mantenga abierta su frontera con Birmania y permita el paso seguro a cualquier civil que quiera dejar el país vecino, huyendo de la violencia registrada en la región norte del convulso estado de Rajine.
"ACNUR está profundamente preocupado por la seguridad y el bienestar de los civiles en la parte norte del estado de Rajine", ha señalado el organismo en un comunicado.
"Pedimos al Gobierno de Birmania que garantice la protección y la dignidad de todos los civiles en su territorio, acorde al Estado de derecho y a las obligaciones internacionales" a las que está sujeto el país.
Asimismo, han pedido "calma", además de que se permita el acceso a las organizaciones humanitarias para poder atender a las "necesidades de los miles de personas que se han visto obligados a abandonar sus casas por la operación de seguridad" llevada a cabo por el Ejército nacional.
"Creemos que la gente afectada tiene necesidades urgentes de alimentos, refugio y asistencia médica", ha señalado.
ACNUR ha reiterado la necesidad de permitir "el acceso inmediato de actores humanitarios" para que estos retomen sus actividades de salvamento, actividades que ya han llevado a cabo para cerca de 160.000 civiles en el norte del estado hasta que éstas fueron suspendidas el pasado 9 de octubre.
En la misma línea se pronunció la ONG Human Rights Watch (HRW), que recientemente ha presentado un informe con una serie de imágenes por satélite que muestran más de 400 viviendas de la minoría rohingya --una minoría discriminada por la inmensa mayoría de la población-- habrían sido arrasadas por las llamas.
Así, HRW exigió al Gobierno de Birmania que proporcione acceso libre a las organizaciones humanitarias y a los medios de comunicación para que puedan investigar los abusos perpetrados contra la comunidad rohingya.