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Los 'indignados' de Sol preparan el fin de la acampada tras cuatro semanas de protesta

Así lo acordaron los acampados en la asamblea general la noche del pasado martes 7 de junio, después de días planteando qué hacer y poniendo fin así al dilema de cómo continuar el movimiento, sabiendo que la estancia en Sol no iba a ser indefinida y que desmantelar la acampada no iba dar por acabado las reivindicaciones.
Después de la descentralización de Sol en los barrios y en los municipios de la región con la celebración de asambleas locales y tras recibir en la plaza a representantes de las protestas surgidas en todo el país, la asamblea ha decidido poner fin a su estancia permanente en el corazón de la capital.
Sin embargo, la salida no es una decisión compartida por la totalidad de los acampados, por lo que no se descarta que una parte de los 'indignados' prosiga con su estancia en Sol a partir del domingo "a título individual".
Desalojo entendido como transformación
El fin de la acampada no es entendido como el fin de las protestas, sino como una "transformación" de la reivindicación ciudadana, por lo que la supervivencia de la acampada no tiene que estar necesariamente vinculada a la continuidad de los grupos de trabajo formados para la recogida y elaboración de propuestas.
Asimismo, el movimiento de los barrios volverá a reunirse hoy en Sol. Será a las 19 horas, y para no coincidir con esta cita, los acampados han decidido comenzar su desalojo a las 12 horas, que han bautizado como 'fiesta de la reconstrucción'.
Inicio y fin de la protesta
El panorama en la Puerta del Sol ha cambiado sustancialmente desde el inicio de la acampada, germen de un modo de protesta extendido a numerosas ciudades españolas y que llegó a cruzar fronteras al expandirse a otros países.
El centenar de 'indignados' que fueron desalojados por la Policía en la madrugada del martes, 17 de mayo, tras decidir continuar por su cuenta la manifestación de protesta convocada por Democracia Real Ya el 15 de mayo, fue apoyado por miles de ciudadanos que se congregaron en Sol.
A partir de ahí, la acampada derivó en un movimiento asambleario organizado en distintas comisiones que se encargaban del funcionamiento del campamento y de la propuesta, y sustentado por los grupos de trabajo abiertos, encargados de la elaboración de propuestas que dieran contenido concreto a la protesta.
Con el 19-J en el horizonte
Las sucesivas movilizaciones y encuentros asamblearios marcarán la continuidad y el futuro de la protesta. Aparte de la posible presencia de acampados más allá del domingo, las asambleas de los barrios y pueblos asumirán el protagonismo que deja Sol.
En el horizonte, una nueva cita tratará de canalizar las protestas en otra acción ciudadana masiva: la manifestación del próximo 19 de junio. Los convocantes el 15M, Democracia Real Ya, anuncian la manifestación en su web.
Esta marcha se plantea de un modo distinto a la que inició todo, ya que desde asambleas de barrio se han convocado diferentes marchas que se dirigirán hacia el centro de Madrid para encontrarse en el Congreso de los Diputados.