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Las imágenes de los escáneres corporales no se borran como prometieron

Imagen de un escaner corporalgizmodo.com
Se vuelve a encender la polémica sobre los escáneres corporales. Las autoridades aseguraban por activa y por pasiva que un incremento de la seguridad no implicaba la ausencia de la privacidad, pero el site Gizmodo muestra hoy todo lo contrario.
La agencia US Marshals ha guardado 35.000 fotografías procedentes de un escáner de este tipo instalado en un juzgado de Florida. Gizmodo ha puesto las pruebas sobre la mesa para demostrar que estas imágenes no se destruyen, y revelan 100 imágenes escaneadas de los cuerpos de empleados públicos y ciudadanos.
Las fotografías han sido almacenadas sin permiso, incluso puede que de forma ilegal. Según Gizmodo, los rasgos identificativos de estas 100 imágenes han sido eliminados para no causar molestias a los afectados.
No obstante, la Administración de Seguridad del Transporte de EEUU insiste en que las fotografías son "eliminadas automáticamente del sistema", después de pasar por las autoridades de seguridad pertinentes.
¿Sucede igual en los aeropuertos?
De momento, no se ha demostrado que, lo mismo que ocurre en este juzgado de Florida, suceda también los aeropuertos que ya han implantado estos tipos de escáneres.
Un caso curioso es el protagonizado por John Tyler, que se ha hecho famoso en EEUU por negarse a pasar por el escáner corporal. Cuando el trabajador del aeropuerto le advirtió que eso le llevaría a un cacheo severo que implica el tocamiento de genitales, Tyler conectó la cámara de su 'smartphone' y grabó toda la conversación.
Después lo publicó en su blog y repentinamente se convirtió en un fenómeno de la red por preferir no subir al avión antes que someterse al encargado de seguridad.