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Un hombre de 26 años asegura que sufrir un ictus lo volvió gay

El joven británico de 26 años no se lamenta del ictus, porque ahora es una persona más feliz.The Mirror

Chris Birch se definía como un hombre normal que veía el fútbol con sus amigos. Un día, sin embargo, sufrió un ictus y tras el accidente vascular asegura que comenzó a odiar el deporte y se volvió gay.

Su propia madre dice que ella casi no reconoce a su hijo, que ahora es peluquero. Y el joven lo confirma: "Cuando miro mis fotos de antes de la carrera me veo como una persona diferente", dice Chris, de 26 años.
"Y sé que mi familia se siente igual. No tengo nada que ver con el viejo Chris. " Su historia es como la de muchas personas de la localidad donde nació. Chris se crió en una zona rural de Caerphilly, Gales del Sur.
Todos sus compañeros eran amantes del rugby y Chris tenía un trabajo como empleado en el banco del pueblo. La vida siempre fue bastante sencilla y como tantos otros planeaba casarse con su novia.
"Yo siempre tuve novias y nunca tuve ningún problema para salir con mujeres. No era exactamente guapo, pero yo sabía cómo hablar con las mujeres. La relación más importante para mí fue con mi ex, Jemma. Salimos juntos durante varios años, cuando le propuse que nos casáramos me dijo que sí.
En 2005 tuvieron una pequeña disputa y se separaron, pero Chris pensaba que no era definitivo. Se fue una noche con sus amigos y después a jugar fútbol. Para hacer reír a sus amigos dió un salto mortal, pero algo salió mal y se golpeó en la cabeza.
Sufrió un derrame cerebral y durante meses tuvo que recibir fisioterapia para aprender a caminar, a comer. "Cuando venían mis amigos a visitarme noté que no me interesaban las puntuaciones del equipo de rugby, ni ir al pub para ver el fútbol o cualquier otra cosa que solía hacer ", contó el joven al tabloide 'The Mirror'.
"Todo el mundo decía que estaba más sarcástico, y que me comportaba de manera diferente, que mis gestos habían cambiado, pero para mí lo que yo sentía era natural. Así que empecé a evitar ver a mis viejos amigos que querían que yo fuera alguien que no era ", recordó.
Pero los cambios no fueron sólo en la personalidad de Chris. Otras cosas habían comenzado a cambiar. Así explicó cómo su transformación: "Yo estaba viendo la televisión un día, cuando un chico muy guapo llegó.
Sentí que mi estómago se sacudí y percibí los mismos sentimientos que sentía con las chicas. Nunca me había sentido así con un hombre, pero me dí cuenta inmediatamente que yo le gustaba".
Una noche se decidió ir a un bar a ligar y después de un par de besos con una chica, sintió que aquello no le hacía sentir nada. Después le presentaron a un chico gay muy guapo por el que se sintió atraído de inmediato y con el que coqueteó toda la noche.
"Seguí viendo a este hombre y luego después de una noche en que dormimos juntos supe que ya no estaba interesado en las mujeres. Yo era definitivamente gay. "
Los cambios se sucedieron casi simultáneamente y Chris comenzó a necesitar un trabajo más creativo. Para sorpresa de sus amigos y familiares dejó el banco y comenzó a trabajar en un salón de belleza.
Se decoloró el pelo, dejó la cerveza y perdió la tripa. Dejó la casa familiar, porque ellos no entendían porqué su hijo estaba tan diferente. Creo que estoy más feliz que nunca, así que no me arrepiento del accidente.
El joven asegura que antes del ictus nunca se había sentido así: "Creo que estoy más feliz que nunca, así que no me arrepiento del accidente. "Yo no me pregunta nada más y no le importa qué piensa la gente, soy yo ", dice. "Yo no me pregunta nada más y no me importa qué piensa la gente de mí, este soy yo ".