Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El fraude de Millet asciende a 23,7 millones de euros, por lo menos...

Félix Millet y Jordi Montull, ex altos directivos del Palau de la MúsicaEl País (Susanna Sáez)
El total de fondos desviados o sin justificar por parte de Fèlix Millet y Jordi Montull del complejo entramado de instituciones que gestionaban el Palau de la MúsicaCatalana asciende a 23,7 millones de euros, según las auditorías dadas a conocer.
Las auditorías realizadas por el Departamento de Economía de la Generalitat y la encargada por el Palau a la empresa Deloitte han permitido hoy arrojar momentáneamente bastante luz sobre las cuentas de la Fundació Palau de la Música Catalana (14,6 millones desviados), de la asociación de fundadores Orfeó Català (5,5 millones) y del Consorci del Palau de la Música (2,9 millones).
En el caso de las cuentas del Consorci, además, falta por justificar el destino de otros 637.286 euros procedentes de sendas subvenciones del Gobierno central.
Entre las medidas adoptadas en la reunión del Patronato de la fundación, figura la creación de un comité de once patronos, salidos de los 104 que había hasta ahora, y que durante el período de reorganización de la entidad se encargará de dibujar la futura estructura definitiva del auditorio barcelonés.
El director general del Palau, Joan Llinares, ha comunicado hoy que dentro de tres meses presentarán la nueva estructura definitiva del Palau y ha justificado esta considerable reducción de miembros por considerar que "las 104 personas del actual patronato hacían impracticable la toma de decisiones que esta institución deberá adoptar".
Por otra parte, la Fundació Trías Fargas, vinculada a CDC, devolverá los 630.000 euros recibidos del Palau de la Música bajo la presidencia de Fèlix Millet, en ocho años, las mismas anualidades en las que recibió la subvención.
El acuerdo que se ha cerrado entre el Palau y la fundación vinculada a CDC, que, según Llinares, "se firmará la semana próxima ante notario", hará constar que la Trias Fargas los firmó "de buena fe y sin ánimo de aprovechamiento de la Fundación".
Los resultados de las auditorías revelados en conferencia de prensa por el director general del Palau señalan que "el fraude demostrado a las entidades que componen el Palau asciende, de momento, a 23,7 millones de euros", si bien esta cifra podría aumentar pues ha confirmado que continuarán las auditorías más allá del año 2000, al considerar que no han prescrito los delitos.
Ha puesto como ejemplo que "en 2000 la cifra defraudada fue de 900.000 euros", por lo que suponen que el dinero desviado sea todavía importante en 1999 o incluso antes.
Llinares ha explicado que el fraude fue posible "por la estructura del propio Palau, formado por diferentes entidades con personalidad jurídica propia, con contabilidades separadas y con recursos diferenciados".
Esta diferenciación también se aplicaba al seguimiento contable y las auditorías, que sólo eran obligatorias para la Fundació y el Consorci, pero no para la asociación Orfeó Català.
"El Orfeó no estaba auditado, pues su presupuesto estaba por debajo de un millón de euros para eludir la acción de control auditora, y era a través del Orfeó que se derivaba una buena parte del flujo defraudado", ha contado Llinares.
Otro factor para explicar que no fuera detectado el fraude era que "a pesar de esa multiforme organización, en realidad el Palau funcionaba como una caja única, como si fuera un holding en el que los responsables financieros y de toma de decisiones eran las mismas personas, que cubrían todos los vértices necesarios para que las transacciones no alertaran sospechas".
El presidente era ejecutivo, el director administrativo con funciones de gerencia también lo era, y en el área en el que las decisiones se tenían que convertir en transferencias o dinero en metálico, el departamento financiero, su responsable era la hija del director administrativo (Gemma Montull).
La colaboración de Gemma Montull, precisa Llinares, era "imprescindible para que pasara todo de forma desapercibida como sucedió".
El director general ha recordado que "el Palau ha recuperado 2,3 millones tras deshacer la operación de la compra de un local que una sociedad propietaria de Millet y Montull vendió al doble de precio tasado al propio Orfeó".