Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La francesa admite que envió un informe a la embajada de Francia en Teherán

La ciudadana francesa Clotilde Reiss, acusada de espionaje por Irán, ha admitido que envió un informe a la embajada de su país en Teherán sobre los disturbios post electorales que se han producido en la ciudad iraní de Isfahan. La joven, de 24 años, ha confesado haber redactado un trabajo que envió "al responsable del Instituto de Investigaciones galo en Irán, que depende del servicio cultural de la embajada francesa", y ha pedido perdón por haberlo hecho.
Tras ella, ha declarado también el jefe de la División Política y de Seguridad de la Embajada británica en Teherán, Hosein Rasam. Rasam también ha confesado durante la vista que, por orden de la legación, la plantilla de la embajada estuvo presente en las manifestaciones de protesta que estallaron tras la controvertida reelección de Ahmadineyad.
En la vista celebrada este sábado, la segunda desde que hace una semana comenzara el juicio, también ha comparecido la ciudadana iraní Nazak Afshar, empleada local de la embajada gala en la capital de Irán.
Londres y París condenan el proceso

El Gobierno británico ha condenado enérgicamente el proceso judicial abierto contra su empleado y contra las decenas de políticos moderados que le acompañan. Londres ya ha emitido una protesta oficial por la que insta Irán a que "aclare las circunstancias en las que se está desarrollando este proceso, para "decidir como responder a esta última afrenta".
Y en Francia más de lo mismo. Su presidente, Nicolas Sarkozy, ha exigido la liberación inmediata de Reiss.