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Más de 58.000 familias y empresas pierden sus inmuebles por la crisis

El alto endeudamiento de familias y empresas y los problemas económicos plasmados en la falta de crédito y el crecimiento del desempleo han disparado los embargos de viviendas desde las entidades bancarias.
De hecho en 2008 se registraron 58.686 ejecuciones hipotecarias, más del doble que los 25.943 procesos planteados el año anterior en los juzgados civiles y una cifra que supera a la suma de 2005,2006 y 2007. Así lo ponen de manifiesto los datos facilitados por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ).
Las demandas de ejecución por impago de hipotecas permiten que la entidad financiera u otro acreedor subaste el bien (normalmente una vivienda o un edificio) para recuperar los importes prestados más los intereses, por lo que el CGPJ ya había pronosticado que se multiplicarían ante los actuales "momentos de dificultad financiera y económica".
Así, estos procedimientos de trámite sencillo y que se venían resolviendo entre 6 y 8 meses, están demorándose a causa del aluvión de trabajo en los juzgados hasta el punto de que el plazo se haya prolongado a una horquilla de entre 10 y 14 meses.