Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Los familiares de las víctimas del Yak-42 recibirán más de 6 millones de euros

Las empresas Chapman Freeborn y Ukranian Mediterranean Airlines, responsables del avión ucraniano Yak-42 que se estrelló en Turquía con 62 militares españoles, deberán pagar 6.125.500 euros a las familias de las víctimas, según la sentencia hecha pública este viernes en los Juzgados de Zaragoza.
Según han informado fuentes judiciales, en la sentencia, de casi cien folios, el Juzgado de Instrucción número dos de Zaragoza, en el que se celebró el juicio, establece esa indemnización pero achaca el siniestro a un fallo humano y, a la vez, señala que el vuelo era de carácter civil y no militar, como planteaban las empresas para eludir responsabilidades.
Javier Hernández, uno de los abogados de las víctimas que participó en el juicio, ha dicho a que las indemnizaciones están muy lejos de lo que habían pedido, unos 63 millones de euros, y que presumiblemente estudiarán si recurren el fallo.
Para este letrado, que junto a otros representó a los familiares en el juicio, la indemnización es "muy limitada" porque "no se ha tenido en cuenta el daño excesivo causado".
Se da la circunstancia de que en el primer juicio civil sobre este caso, que se anuló por un defecto de forma en la convocatoria de la empresa Chapman Freeborn, las empresas fueron condenadas a casi diez millones de euros de indemnizaciones.
Hernández ha indicado que, tras echar un primer vistazo a la sentencia, que se ha hecho pública, la leerá con tranquilidad y hablará con las familias para ver qué paso se da, porque el fallo permite presentar un recurso de apelación.
El segundo juicio civil por el accidente del Yak-42, que ocurrió el 26 de mayo de 2003, se celebró en febrero en el Juzgado de Instrucción número dos de Zaragoza, en un ambiente de cierta tensión al considerar las familias "una tomadura de pelo" que, por segunda vez, no asistieran los representantes de Chapman.
En sus conclusiones finales, los abogados de las familias solicitaron 63 millones de euros en concepto de indemnizaciones a la compañía Ukranian Mediterranean Airlines (UM Air), a la contratista del vuelo Chapman Freeborn y a su reaseguradora Busin Joint-Stock Insurance, que, a través de sus representantes, defendieron la exoneración de su responsabilidad.
Este era el segundo juicio civil sobre esta causa, ya que el primero, que se celebró en enero de 2006, fue anulado por la Audiencia Provincial de Zaragoza por un defecto de forma en la convocatoria de los representantes de Chapman Freeborn.