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La ex guerrilla izquierdista gobernará El Salvador

Tras una dura campaña electoral y con una leve diferencia, el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de Mauricio Funes ha obtenido la victoria en las elecciones presidenciales celebradas el domingo en El Salvador.
La victoria tiene un importante valor simbólico dado que diecisiete años después de firmar los acuerdos de paz con el Gobierno de ARENA, la ex guerrilla del FMLN ha logrado lo que no hizo por las armas, llegando al poder gracias al voto de los salvadoreños.
Funes, que logró el apoyo del 51 por ciento de los electores, ha sabido ganarse el apoyo de los salvadoreños sacando partido a su popularidad y credibilidad forjada como periodista de CNN. El suyo será el primer Gobierno de izquierdas del país centroamericano.
Por la reconciliación nacional
Lejos de tomarse la victoria como una revancha de tiempos pasados, el líder del FMLN ha abogado por la unidad de la nación para "dejar de lado la confrontación", en una clara referencia a la guerra civil que azotó el país entre 1980 y 1992.
Además, Funes ha tratado de alejarse de quienes le acusan de querer llevar a su país a un comunismo al estilo venezolano al apostar en su discurso tras obtener la victoria, por un acercamiento a los EEUU. "La integración Centroamericana y el fortalecimiento de las relaciones con Estados Unidos serán aspectos prioritarios en nuestra agenda de política exterior", ha sostenido.
Así, y pese a la dureza de la campaña electoral, en la que la derecha acusaba al FMLN de comunismo y la izquierda aseguraba que si ganaba la conservadora ARENA sería por fraude, los ciudadanos demostraron una vez más estar a la altura de las circunstancias. Con sus votos y su civismo durante los comicios, los salvadoreños han apostado por la reconciliación y por dejar el eco de los tiros al resguardo de los libros de historia.