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El estrépito de una barandilla al caer pudo provocar la estampida en Turín

Poco después del tercer gol del Real Madrid, se desató la estampida. Una ola humana que recorrió el ancho de la plaza San Carlo y a su paso dejó 1.500 heridos. La policía italiana investiga qué desencadenó el pánico. Pudo ser el estruendo de un petardo o una barandilla que al caer por el hueco de acceso a un párking subterráneo. Ninguna de las dos hipótesis ha sido confirmada. Pero el gentío -30 mil aficionados de la Juventus, congregados en 12 mil metros cuadrados- confundió el estrépito con el estallido de una bomba. Y a este joven, con mochila y sin camiseta, con un terrorista. De nada sirvió que unos pocos llamaran a la calma. Hay ocho heridos graves. Entre ellos, un niño de origen chino de siete años, que fue aplastado por la muchedumbre. Cuenta su padre que sigue en coma inducido. Dos mujeres, una de 26 y otra de 64, están ingresadas, víctimas de un traumatismo torácico grave. Ahora las críticas apuntan al Ayuntamiento. Porque las ambulancias bloquearon el paso a los que huían y porque se autorizó la entrada de botellas de cristal. Muchos de los heridos sufrieron por cortes provocados por los recipientes rotos.