Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

El Gobierno confiesa en el Senado que no está preparado para un ataque zombi

El Gobierno ha confesado no tener preparado "ningún protocolo específico" para un posible ataque de zombis, aunque duda de que seres "muertos y resucitados por brujería" o que están "atontados", según define la Real Academia (RAE), pudieran llegar a provocar un apocalipsis o el fin del mundo, ante el que "poco se puede hacer".

En este tono ha respondido el Ejecutivo a la pregunta planteada por el senador de Compromís Carles Mulet, quien se interesó por los planes del Ejecutivo ante un ataque de esas características como forma de protesta por la tardanza del Gobierno, según denunció, en responder a sus preguntas.
Mulet aseguraba que el Ejecutivo responde de forma genérica a muchas de sus cuestiones, sin aportar datos, y en buena parte de los casos lo hace además más allá de los 30 días de plazo en los que el Gobierno tiene obligación de contestar a sus señorías.
El senador registró entonces una pregunta sobre la causas de este retraso y sobre los planes del Gobierno ante un posible apocalipsis zombi. En su respuesta, el Ejecutivo se explaya, tira de diccionario y de un tono jocoso para escribir a Mulet.
Así, le indica que ante el "fin del mundo" que supondría un apocalipsis poco se puede hacer, por lo que no existen "protocolos específicos para dicha eventualidad". Pero que si el desastre se queda en "situación catastrófica", agrega, sí está prevista la prevención de emergencias y un órgano encargado del seguimiento de situaciones críticas, el Consejo de Seguridad Nacional.
En cuanto a que el apocalipsis esté provocado por zombis, el Gobierno recurre de nuevo a la RAE para señalar que con ese nombre se define a seres "muertos y reanimados por arte de brujería" o "atontados", y concluye que ve poco probable que puedan llegar a protagonizar una situación así.
Recurso de disconformidad con la respuesta
Mulet ha presentado un recurso de disconformidad con la respuesta del Gobierno porque no contesta a la primera parte de su pregunta "y la verdaderamente importante", la causa de la "mala calidad" de las contestaciones del Ejecutivo y la tardanza en darlas.
"Hemos visto cómo de nuevo el Gobierno, o quien se dedique a responder a los parlamentarios en su nombre, ha mostrado un grado de cinismo altísimo", ha asegurado el senador.
Los canadienses, los primeros en preocuparse por el ataque de los zombis
La original pregunta de Mulet no lo es tanto. Ya en 2013, los políticos canadienses debatieron en su parlamento sobre este el asunto de los zombis, después de que el departamento de seguridad pública de Quebec dijera que se recurriría a un supuesto ataque de muertos vivientes, como un ejercicio de preparación durante un simposio sobre seguridad civil.
"Canadá nunca será un refugio seguro para los zombis", dijo el Ministro de Relaciones Exteriores, John Baird, a la Cámara de los Comunes en respuesta a una pregunta del diputado del PND, Pat Martin.
Martin preguntó "si Canadá estaba trabajando con los Estados Unidos para asegurar que sus ciudadanos no sufrirían de un caso del apocalipsis del zombi". "No necesito decirle, señor presidente, que los zombis no reconocen las fronteras y que una invasión de zombis en los Estados Unidos puede convertirse fácilmente en una pandemia continental si no está contenida", dijo Martin Dijo riéndose. Las carcajadas y murmullos del resto de parlamentarios no cesan durante la intervención de ambos políticos.