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El desparpajo de los implicados en la Púnica

En una de las múltiples conversaciones telefónicas de los implicados, hablan de que les han echado una mano para conseguir un contrato y cuando va a contar los detalles, el otro interlocutor le para, bromeando, con que les están escuchando. Era cierto, la Guardia Civil les seguía muy de cerca por orden del juez Eloy Velasco. En otro momento, David Marjaliza habla con otro de los imputados, que necesita vaciar una empresa, 800.000 euros, y le pide una del amplio entramado que esté limpia. Esa operación finalmente se llevó a cabo, como muchas otras, cada una con su comisión correspondiente. Aquí se explica cómo se reparten los porcentajes: 3% para una parte, 2% para la otra, etc. Negocios que después celebraban en un local de masajes relajantes, al que invitaban a los partícipes, aunque, como es este caso, ya había firmado antes, ya había entregado los siguientes 15 años de presupuestos municipales.

"Tenemos un Partido Popular que está podrido de corrupción. El Partido Popular está dañando la imagen de España en el mundo", apunta la portavoz hoy del PSOE, Luz Rodríguez. El PP reconoce el daño propio.
"Es obvio que hemos sufrido un desgaste", y el vicesecretario de Política Autonómica, Javier Arenas, advierte a los suyos: "No se está jamás para servir a intereses sectoriales o particulares". Pero poco más que añadir a un caso en el que no hay más pruebas por la destrucción de documentación, por ejemplo, en Valdemoro y Serranillos, de la que se lamenta el magistrado de la Audiencia Nacional en uno de sus escritos.