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El presidente TSJ Murcia dice que a veces, el poder o la política "no respetan ni sus propias reglas"

El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Región de Murcia, Miguel Pasqual del Riquelme, ha lamentado que, a veces, el poder o la política "no respetan ni sus propias reglas; las mismas que sí exige a los ciudadanos", y ha instado a luchar con todas nuestras fuerzas contra la lacra de la corrupción.
Pasqual del Riquelme ha hecho estas declaraciones durante el acto de apertura del año judicial autonómico, y ha recalcado esta idea "midiendo mucho sus palabras", recordando al que fuera magistrado del Tribunal Supremo, Perfecto Andrés Ibáñez, quien señaló que la historia (también la reciente) "nos enseña que el poder puede llegar a enloquecer, incluso en democracia".
En segundo lugar, ha insistido en que llamar luchar con todas las fuerzas contra la lacra de la corrupción y ha recordado las palabras del presidente del Tribunal Supremo, Carlos Lesmes, quien señaló hace unos días en su discurso de apertura del año judicial que el compromiso del Poder Judicial en esa lucha "es incuestionable y hay buenas pruebas de ello".
Y la tercera idea que ha expresado Pasqual del Riquelme es que esa lucha contra la corrupción no puede llevar a abandonar los principios y reglas destinadas a garantizar el imperio de la ley "ni debe implicar prescindir del respeto a la presunción de inocencia, ni dar lugar a la sustitución de un proceso penal justo por el mero linchamiento extrajudicial". "Si lo hacemos, la corrupción nos habrá vencido dos veces", ha avisado.
El acto, que según Pasqual del Riquelme simboliza el "programa constitucional que vertebra a la nación española en el doble nivel nacional y autonómico", ha contado con la asistencia del secretario General Técnico de la Administración de Justicia, Julio Fuentes Gómez, para la imposición de las distinciones de la Orden de San Raimundo de Peñafort en la Región, concedidas en 2016 por el Ministerio de Justicia.
Además, han asistido la consejera de Presidencia, María Dolores Pagán, y del alcalde de Murcia, José Ballesta, al tiempo que han intervenido el secretario de Gobierno, Francisco José García Rivas, y el fiscal Superior de la Comunidad Autónoma de Murcia, Manuel López Bernal.
BALANCE DEL CURSO JUDICIAL
Durante su intervención, el presidente del TSJ de la Región ha hecho un balance del curso judicial recién terminado, subrayando que, en 2015, los Juzgados y Tribunales de la Región de Murcia ingresaron un total de 268.091 asuntos y resolvieron 272.256, más de los que entraron; mientras que el número de procedimientos pendientes al final de 2015 se redujo en un 6,42% respecto de los de 2014.
Además, los tribunales dictaron 43.022 sentencias, 172.202 autos y 55.309 decretos, que "son un buen indicador del extraordinario esfuerzo de todos los que trabajan en la Administración de Justicia murciana", según Pasqual del Riquelme, quien ha defendido que el colectivo merece "un reconocimiento al esfuerzo que diariamente realizan, a su compromiso con el servicio público y al el enorme talento que atesoran".
A pesar de ser una de las comunidades autónomas con mayor productividad de España, ha lamentado que Murcia "sigue ocupando el primer puesto en pendencia media acumulada de todo el territorio nacional". En esta situación, ha señalado que influye la combinación de tres factores, como son la baja ratio de unidades judiciales en la Región; el déficit de jueces y magistrados; y la alta litigiosidad que padece la Comunidad, una de las más altas de España.
Dicho de un modo "resumido", ha destacado que la Administración de Justicia murciana "tiene más trabajo, menos unidades judiciales, menos jueces y mayor productividad que en la mayor parte de España". De hecho, ha remarcado que "la tarea es enorme y los medios limitados".
Ha remarcado que la normalización en los tiempos de respuesta de los órganos judiciales "es vital para que la Administración de Justicia cumpla su misión de ser instrumento para la cohesión y la pacificación social, de protección de los más desfavorecidos, garantía de nuestros derechos y libertades y presupuesto del estado del bienestar".
RECLAMA MÁS RECURSOS ECONÓMICOS
Pero ha matizado que la Justicia es también "un factor económico", y cree que en estos momentos de incipiente recuperación económica y agitación inversora, la Región de Murcia "no puede permitirse el lujo de tener una Justicia demasiado lenta, que desincentive la creación de valor o el número de transacciones de la economía regional".
Así, ha recordado que desde su acceso a la presidencia del TSJ ha pedido "con insistencia" a los responsables institucionales de la Comunidad que acompañen su petición de un "especial esfuerzo presupuestario del gobierno de la nación para la Región de Murcia", y ha vuelvo a reiterar esa petición.
En este sentido, ha indicado que la Justicia murciana afronta un año más retos importantes, entre los que ha citado la implantación del expediente judicial electrónico, parcialmente desplegado ya en las ciudades de Cartagena y Murcia. "Se trata de un cambio decisivo e imprescindible para romper el techo de cristal de una justicia tecnológicamente anclada en el pasado", ha destacado.
No obstante, ha valorado que es también "un cambio que comporta riesgos si, más allá de la sustitución de unos equipamientos por otros, no se acompaña con una evolución adaptativa de las mentes, las actitudes, los procedimientos y las rutinas de los que trabajamos dentro y alrededor de la organización judicial". Por ello, ha pedido a todos "esfuerzo y la comprensión".
Al mismo tiempo, ha reclamado al Ministerio de Justicia y al Consejo General del Poder Judicial la "necesaria atención a las razonables inquietudes de quienes pensamos que tan importantes cambios demandan mayor y mejor planificación, más acompañamiento y cercanía a los territorios y sus problemas, y una más sosegada y ordenada gestión del cambio".
También ha avanzado que durante el curso judicial que ahora comienza será protagonista "el esfuerzo que, desde hace años y con muy limitados medios, los tribunales murcianos vienen realizando en la lucha contra la lacra de la corrupción".
"Durante el año pasado hemos recibido algunos de los refuerzos y apoyos que habíamos venido pidiendo, lo que ha permitido dar un impulso a procedimientos retrasados y mejorar la situación de los órganos encargados de su instrucción y enjuiciamiento", según Pasqual del Riquelme, quien ha avanzado que, durante los próximos meses "se verán resultados".
"Durante el próximo año judicial debemos continuar los esfuerzos para culminar la dotación de infraestructuras judiciales en aquellos puntos de la Región donde más se necesitan", ha puntualziado.
Asimismo, ha vuelto a reclamar la necesidad del nuevo campus de la Justicia de Cartagena y "mejores instalaciones para los juzgados de Molina de Segura, una vez que el nuevo palacio de justicia de Lorca está ya proyectado y con un calendario de ejecución comprometido".
Para finalizar, frente a aquéllos que "siempre encuentran razones para el inmovilismo", ha mostrado su confianza en la "masiva implantación de las tecnologías de la información y la comunicación, la reforma de la demarcación judicial, nuevas formas de organización de la oficina judicial, y la radical modificación del procedimiento penal".
Asimismo, ha expresado su convicción en la necesidad de los "cambios profundos en el sistema de organización del trabajo de jueces y magistrados (como la colegiación, la especialización o la promoción de la previsibilidad), el fomento del recurso a la mediación intrajudicial o el compromiso con la transparencia y una concepción abierta de la Justicia"".