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Los padres del niño británico enfermo le trajeron a España para vender una casa y poder pagar un tratamiento alternativo

Los padres del niño británico de cinco años Ashya King, contra los que pesa una Orden Europea de Detención y Entrega (OEDE) emitida por Reino Unido, trajeron al menor a España con la intención de cerrar la venta de un apartamento de su propiedad en Málaga y obtener el dinero necesario para financiar un tratamiento médico alternativo para su hijo en la República Checa, según ha explicado en declaraciones a los medios su abogado Juan Isidro Fernández.

El magistrado ha decidido, siguiendo la petición formulada por la Fiscalía, que permanezcan detenidos durante ese periodo mientras recaba nueva información, que ha solicitado al área de Oncología Pediátrica del Hospital Materno Infantil de Málaga, donde se encuentra ingresado el menor, y procede a la traducción de la documentación aportada por el abogado defensor de la pareja, relativa a su estado de salud.
Brett y Naghemeh King, testigos de Yehová, se han negado durante su comparecencia ante el magistrado a ser entregados a las autoridades de su país. Por ello, será un tribunal de la Sala de lo Penal compuesto por tres jueces el que decida al respecto en una vista que se celebrará en un plazo superior a un mes, han informado fuentes jurídicas.
La comparecencia, que se retrasó a la espera de la llegada del abogado defensor de los padres del niño, Juan Isidro Fernández, comenzó pasada la una y media y se ha prolongado durante media hora.
Las autoridades británicas dictaron la busca y captura de ambos progenitores después de que sacaran a su hijo, que sufre un tumor cerebral, del hospital de Londres donde permanecía ingresado sin permiso médico. El matrimonio está acusado de ejercer crueldad sobre un menor de 16 años.
El niño se encuentra ingresado en la planta de Oncología Pediátrica del Hospital Materno Infantil de Málaga, donde está custodiado por la Policía Nacional. Su estado es estable y, de momento, su vida no corre peligro.