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La asignatura pendiente de los políticos españoles: Aprender a negociar

Los cuatro candidatos, en platóReuters

Los partidos políticos han mostrado sus pocas habilidades para negociar convirtiendo la escena nacional en un interminable día de la marmota, tras dos visitas a las urnas y una tercera a la vista en solo un año.  Los ciudadanos hemos sido testigos de verlos levantarse de la mesa de negociación sin acuerdo  culpándose unos a otro del fracaso, más pendientes de sus intereses partidistas que de la parálisis que sufre el país.  Kandarp Metha,  experto en Negociación y Resolución de conflictos de la Escuela de dirección de empresas de la Universidad de Navarra, les da un suspenso a los políticos españoles en negociación y aconseja a los partidos “que cambien de negociadores, porque hasta ahora no han funcionado."

“La falta de confianza” entre las partes negociadoras  y el convertir las conversaciones en un asunto  “de ganar o perder” son –según el especialista-  algunas de las razones de estos repetidos fiascos.
“Lo que vemos en el ámbito político en España es que hay muchas negociaciones basadas en ‘yo quiero conseguir esto y no voy a ceder nada de mi posición’.  Así una negociación es bastante difícil de resolver, porque al final se convierte en una negociación de ganar o perder.  Yo voy a ganar solo si tú pierdes y si me das… Esto es lo que está ocurriendo.  A esto le llamamos teóricamente negociaciones  distributivas en la que la tendencia es tener un pastel del que hay que conseguir lo máximo.
La otra manera de negociar es desde las necesidades, intentar  escuchar, entender  a la otra parte y defender nuestra posición entendiendo al otro para que nos pueda ayudar a nosotros.  Muchas veces, esto ocurre en las empresas también,  hay un conflicto entre el objetivo personal  del negociador y el institucional.  Si la persona que está negociando no consigue sus objetivos no le interesa seguir la negociación.   Al final los partidos no negocian, negocian los individuos.  Estos son los problemas que veo entre los políticos españoles.”
Es decir lo que se ve es que hay partes que solo quieren imponer su posición a las otras
“No se ve una voluntad de ceder a las otras partes.  Esto es lo contrario de una negociación exitosa, que es cumplir las expectativas, pero el negociador debe saber bien qué es lo que puede esperar.  Uno de los problemas más grandes es que los políticos no saben realmente qué expectativas deben tener de la negociación: Expectativas ambiciosas, pero razonables.”
La confianza…
“Muchísimas veces olvidamos que para una negociación exitosa hace falta tener confianza en la otra parte, que ambas partes tienen que establecer una buena relación, porque luego si en un futuro hay que negociar otra vez  se podría hacer sin problemas.
Este es un problema fundamental entre los grupos políticos, no vemos un acercamiento, porque hay una falta de confianza entre los negociadores de los partidos.  No han podido crear un terreno común, que sería el país, el bien del país. “
¿A qué se debe la incapacidad de nuestros políticos para negociar?  ¿Les falta el don?