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El matrimonio detenido cuando iba a ir a Siria rechaza el terrorismo y tener actividad religiosa

El guardia civil autor de los informes sobre la pareja reconoce no tener claras las diferencias entre 'hiyab' y 'niqab'
El presunto yihadista Choukri El Hadouchi y su mujer Sara Vallejo, detenidos en abril de 2016 en Algeciras (Cádiz) por intentar viajar hasta Siria para integrarse la organización terrorista Daesh, han negado este lunes en la Audiencia Nacional que tuvieran tal intención y que tuvieran relación alguna con el grupo terrorista. Hadouchi ha llegado a decir que no reza ni sigue los preceptos del Islam, pues bebe, fuma hachís y toma pastillas, y ha explicado que se encontraban de viaje hacia Marruecos para visitar a su madre cuando fueron arrestados.
El juicio contra el matrimonio, que se desplazaba acompañado de su hijo de un año en el momento de la detención, ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional con la petición por parte del abogado de ambos de nulidad de las actuaciones por no considerar suficientemente acreditados los motivos que justificaron la interceptación de sus escuchas telefónicas.
El Hadouchi, que únicamente contestó a su abogado, ha negado las acusaciones sobre su pertenencia al Daesh o su intención de integrar el ejército de este grupo en Siria, ya que no está de acuerdo con su actuaciones. "Yo no rezaba ni rezo ni creo en nadie -ha dicho el acusado-. Creo en mi mujer y mi niño quiero sacarles para 'alante' y me gusta el 'hachís' y las pastillas, como de todo y bebo alcohol".
El acusado es el tercer hijo de una familia captada por los terroristas, cuyo hermano mayor también había perdido la vida en dicho territorio ocupado por el Daesh. Según la acusación provisional de la Fiscalía los acusados viajaban con la intención de incorporarse al Daesh.
El joven fallecido estuvo mandando mensajes y adoctrinando a la pareja, que asumió las tesis "radicales violentas" y se comprometió a trasladarse a Siria a sustituirle en el caso de que falleciera, destaca el fiscal en su informe de conclusiones definitivas.
En el momento de la detención, se le incautó, entre otros artículos, un teléfono móvil que contenía las conversaciones, vídeos y fotografías de los hermanos del acusado con su hermanos en los que "alentaban, y apoyaban" las actividades de la organización terrorista e incitaban a integrarse en ella, añade la Acusación Pública.
El acusado, que no sabe escribir ni leer en castellano y ha precisado intérprete de árabe para alguna de sus respuestas ha negado todos estos extremos. Respecto de su hermano menor, que murió poco antes de su detención en Siria, ha señalado que en sus conversaciones con él -pese a reconocer que su hermano le mandaba fotografías- trataba de disuadirle para que volviera a casa con su madre que estaba sufriendo por su decisión y porque había perdido una pierna al poco de llegar al país de Oriente Medio.
"Nunca he entrado en Facebook ni he dicho me gusta", ha añadido El Hadouchi, para negar las acusaciones al igual que ha hecho su mujer, española de origen marroquí, que ha negado entre sollozos las acusaciones que la Fiscalía vierte contra ella en su informe. Ha negado igualmente que tuviera intención de ir a Siria y ha precisado que de hecho tenía pensado regresar de Marruecos en solo tres días porque su madre iba a ser sometida a una operación.
Ha negado igualmente haber utilizado 'niqab' -prenda que cubre todo el cuerpo de la mujer excepto los ojos- y reconoce que se puso pañuelo por "respeto" a la familia de su marido, si bien el resto de su vestimenta era "normal" con vaqueros y faldas.
Vallejo ha dicho además que siempre ha trabajado y entrado y salido de casa, donde en muchas ocasiones ella es la que "lleva los pantalones". Ha reconocido, eso sí, que hablaba con su cuñado por teléfono mediante mensajes de 'whatsapp' si bien no quería saber nada de las fotos que mandaba porque no le gustaba nada de lo que tuviera que ver con el Daesh.
"ESTOY AQUÍ POR TERRORISMO, PERO NO LO ENTIENDO"
También ha confirmado que su marido no se comportaba con buen musulman porque bebía y fumaba e incluso en algún momento tuvieron problemas porque "alternaba" demasiado y que así se lo advertía, y que ninguno de los dos rezaba ni eran muy religiosos. "Estoy aquí por terorismo, pero no lo entiendo", ha respondido a preguntas de su abogado defensor, tras señalar que le duelen imágenes como las de los atentados en París porque a ella se le acusa de ese tipo de acciones.
Posteriormente ha comparecido, en calidad de testigo, un mando de la Guardia Civil responsable de los oficios que dieron lugar a la orden judicial de escuchas telefónicas a los acusados, que ha señalado que se movían en un entorno en el que se traficaba con drogas y que tanto Vallejo como su marido realizaban envíos de dinero a Marruecos.
A preguntas de la defensa ha reconocido no obstante que estas remesas no superaban los 80 euros mensuales. Según los procesados, se trataba de ayudar económicamente a la familia en Marruecos.
En otro punto del interrogatorio el agente ha dudado al describir el atuendo de la procesada, de la que ha dicho que cambió su habitual pañuelo por otro más "radical" -hoy en el juicio llevaba la cabeza descubierta-, y vestía más oscuro tras llegar de un viaje a Marruecos. Ha reconocido que no tenía muy clara la diferencia entre el 'hiyab' del 'niqab'.
La pareja fue detenida intentaban trasladarse, con su hijo de un año, hacia Marruecos con intención de viajar después a Siria según la acusación. El viaje se habría planeado cuando fueron informados de que su hermano, de 18 años, había fallecido unos días antes en Siria, al participar en un atentado suicidia.
Se les acusa de un delito de adoctrinamiento pasivo mediante tenencia de documentos idóneos para incitar a la incorporación a una organización terrorista y otro de intentado de integración en organización terrorista por lo que se piden para cada uno de ellos seis años de cárcel.