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Por una mascletá segura

La Guardia Civil comprueban que los pirotécnicos tienen todos los permisos en regla, como la autorización de catalogación, manipulación, montaje o transporte. Se fijan sobre todo en el calibre de los artefactos para que no se excedan los 275 kilos de pólvora permitidos. Revisan el esquema técnico del montaje y el calibre de los cohetes, ya que de eso depende la distancia de seguridad. El máximo que se pueden disparar es de calibre terrestre de 60 y aéreo de 50.

Seguridad que se vigila también en los locales que venden los conocidos petardos. Es muy importante. No se pueden vender más de 20 kilos de pólvora por persona. Con especial atención a los niños.La normativa prohíbe la venta a menores de 12 años. Y los comerciantes cuentan lo complicado que lo tienen, porque los niños se inventan cualquier artimaña para que les vendan. Por eso, ante la más mínima duda, si no van acompañados de adultos, se dice que no. Pero a cualquier edad, mucha precaución antes de jugar con la pólvora.