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Así fue la estrategia compartida de la infanta Cristina y Urdangarin para evitar la cárcel

Once meses largos de tensa espera se cierran hoy viernes con la publicación de la sentencia del caso Nóos por parte de la ponente Samantha Romera, de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares. El pasado tres de marzo, la infanta Cristina dejaba el juzgado sonriente, a pesar de los abucheos. Tras 14 días ya había afrontado su peor momento. A sentarse en el banquillo le ha llevado su 50 % de Aizoon “por confianza, y así me lo pidió” su marido. Fue el momento de poner en escena una declaración muy preparada. Corroboró lo   relatado por su esposo, Iñaki Urdangarin: ella no tenía función alguna en la sociedad, ni si quiera información sobre ingresos o gastos. Pero, según la acusación, sí se benefició del dinero público procedente de Nóos. Desconocía que su servicio doméstico estaba contratado por Aizoon, pero se mostraba tajante sobre la forma de pago. Finalizado el mal trago, la infanta recibió la mirada cómplice de su marido.