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La imputación de la infanta y la teoría conspiratoria

 

El fiscal del caso Urdangarin, Pedro Horrach, admite que lo que tenga que ser será. Pero no se resigna. No recurrirá la imputación de la infanta, pero el papel que ha entregado hoy al juez es casi más que un recurso, es toda una enmienda a la totalidad de la decisión del juez. "El propio Juez pone de manifiesto dudas”; “las dudas  no sirven como base de una imputación”, así que se corre el riesgo -dice Horrach- de que la citación responda a “reproches éticos y no hechos presuntamente delictivos". Así de claro. El fiscal cuestiona las bases de la imputación y con cada párrafo dinamita la aparente sintonía mantenida hasta ahora con el juez. Horrach admite que la infanta pudo usar dinero de Aizóon para gastos personales. Pero recuerda que no es delito y, por tanto, acusarle de ello es radicalmente erróneo y en todo caso, irrelevante penalmente . Sobre el importe de esos gastos, el fiscal recuerda que el propio juez admite como  "escasamente probable" que la cuota defraudada supere los 120.000 euros. Puntualización de Horrach: no solamente es "escasamente probable", sino materialmente  imposible. Y así todo, por eso el fiscal pide que antes que la infanta hablen los Inspectores de Hacienda. Imprescindible, a su juicio, para evitar que se siga culpando a Cristina de Borbón en base a "la absurda y denigrante teoría de una supuesta manipulación tendenciosa". Horrach le llama a eso  "Teoría conspiratoria”.  Y sugiere que el juez participa de ella. VÍDEO: JUAN ANTONIO NICOLAY