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Los nuevos gestos de los alcaldes de las fuerzas populares emergentes

Un día después se siguen haciendo múltiples lecturas de las imágenes, de los gestos que los actos de investidura de este sábado en las llamadas alcaldías del cambio. Entre ellas Madrid y Barcelona, donde, una vez acabado el pleno, sus dos nuevas alcaldesas, Manuela Carmena y Ada Colau, fueron agasajadas por cientos de personas que les esperaban a pie de calle. Un inusual gesto de cercanía, correspondido por la gente, que se suma a otras imágenes y discursos novedosos de estas y otras fuerzas emergentes que toman el poder en los ayuntamientos. Se les ha visto ofrecer la vara de mando a sus vecinos en plazas llenas y cambiar el guión habitual en el discurso de investidura. Como Manuela Carmena, la alcaldesa de Madrid, que apenas ha tocado el bastón del cargo y que ha retirado la mirada de los papeles para centrar su discurso en el poder de la gente. Su primera medida, la reducción de sueldos, coincide con la de Barcelona y Cádiz. Con discursos también a pie de calle, donde se reciben halagos y hasta flores, como Joan Ribó en Valencia. Con consistorios en los que brotan también las camisetas reivindicativas. Primeros gestos que 24 horas después prosiguen. Como el alcalde de la Coruña proveniente de la Marea Atlántica, que ha declinado asistir, como era habitual, a la ofrenda al Santísimo Sacramento de Lugo, para rendir homenaje al monolito que recuerda a la matemática coruñesa, María Wonenburger, fallecida hace un año.