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Con el fin de año llegan los discursos de los presidentes autonómicos

Los mensajes de año son una suerte de acertijo para iniciados con claves ocultas. Por ejemplo, el PP de los pactos, el que tiende puentes es el que ha mostrado en su mensaje el presidente de Galicia que, sin mencionarlo abiertamente, habla de modelo de Estado frente a los nacionalismos. Desde un navideño Palacio de Ajuria Enea un Urkullu que gobierna en coalición con los socialistas también ha apelado el diálogo. En el caso de otros no es tanto dónde lo dicen sino en calidad de qué lo dicen. El presidente asturiano, a ratos, parecía hablar más como responsable de la gestora del PSOE justificando la decisión de permitir el gobierno de Rajoy. La presidenta andaluza, conocedora de que su discurso será diseccionado con bisturí, eligió el Parque de Doñana para hablar en clave nacional. Y curioso, al menos, fue el verbo elegido por el presidente valenciano precisamente puesto de moda por la andaluza: “coser”. Habla de Valencia pero el discurso encaja perfectamente en la situación por la que pasa el PSOE. Algunos han repetido consignas, especialmente en el tema del nuevo modelo de financiación de las autonomías. Pero si se esperaba un discurso, era el de Puigdemont. Y no se salió del guion. El presidente catalán desde el Palau de la Generalitat junto a la Señera, prometió anoche el referéndum de independencia para 2017. Legal, sin entrar en detalles si con respecto las leyes catalanas o españolas, y vinculante porque, dijo,  "el Govern y el Parlament deberán aplicar el resultado "sin dilaciones ni excusas".