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La mujer detenida en Barajas por unirse al EI alega que viajaba a Turquía para estudiar

La joven de 22 años natural de Almonte (Huelva) que fue detenida en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas por querer integrarse en las filas del grupo terrorista Estado Islámico, también conocido como DAESH, ha alegado que quería viajar a Turquía para estudiar, según informaron fuentes jurídicas.

La mujer, María Cala Márquez, de 22 años, ha comparecido ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 1 de la Audiencia Nacional, Santiago Pedraz, quien ha decretado su prisión incondicional tras imputarle un delito de colaboración con organización terrorista y otro de desplazamiento a zona de conflicto en grado de tentativa.
La joven, que pretendía viajar a Turquía para supuestamente trasladarse después a Siria, portaba su pasaporte y otro que le había hecho un amigo y que, según los investigadores, quería entregar a alguno de sus contactos. Éste también está imputado en el procedimiento y declarará ante el juez instructor en los próximos días.
Según el Ministerio del Interior, la detenida había experimentado un proceso de conversión al islam más extremista y mantenía contacto, a través de Internet, con yihadistas radicales. Sus planes para viajar a Siria pudieron detectarse gracias a las investigaciones que se siguen sobre las vinculaciones y comunicaciones que el grupo terrorista DAESH mantiene con residentes en España.
Su proceso de radicalización fue rápido, cercano a lo que los especialistas llaman un 'adoctrinamiento express'. Se trata de un fenómeno común desde la irrupción de las nuevas tecnologías en los procesos de captación. Se da especialmente en personas jóvenes. En cuestión de semanas pueden pasar de llevar una vida normal a querer dejarlo todo por hacer la yihad.
Las vecinas de Almonte que conocen a María dicen que era muy trabajadora y que nunca la vieron con velo o ropas de estilo musulmán. Una de ellas apuntó que este lunes la vio pasar vestida de negro pero "como va la gente joven". Todas han incidido en que era "una persona normal". Según dicen, trabajaba en un hotel junto a su madre.
Su deseo era marcharse al califato donde las mujeres son mayoritariamente tratadas como esclavas. Las fuerzas de seguridad tienen constancia de que al menos 130 personas han abandonado España en los últimos años para hacer la yihad en el extranjero.