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La denuncia de un urbano a dos ediles de la CUP seguirá tramitándose como delito leve

La denuncia de un agente de la Guardia Urbana contra las concejales de la CUP en Barcelona María José Lecha y Maria Rovira por supuestas injurias y amenazas en una concentración ante la Ciudad de la Justicia el 1 de diciembre de 2016 continuará tramitándose por la vía del delito leve.
Será así después de que la Sección Séptima de la Audiencia haya rechazado, en un auto recogido por Europa Press, un recurso de apelación presentado por el agente contra la decisión del Juzgado de Instrucción 16 de Barcelona al considerar que debería de investigárseles por delitos como atentado a la autoridad, desórdenes públicos, coacciones y delitos contra la libertad sindical.
La Audiencia descarta que se pueda atribuir a las dos concejales estos delitos en los hechos que ocurrieron a las puertas de los juzgados durante unas concentraciones convocadas en favor y en contra del concejal de la CUP Josep Garganté, al que ese día juzgaban por supuestas coacciones a un médico y que finalmente fue absuelto.
La denuncia, presentada por el agente Eugenio Zambrano como miembro del sindicato del Csif, aseguraba que las concejalas profirieron insultos, descalificaciones y amenazas a los manifestantes convocados por sindicatos de la Guardia Urbana, como el Csif para, pedir la dimisión de Garganté.
En un comunicado este martes, la formación política considera que esta resolución de la Audiencia supone "un nuevo revés judicial a las denuncias falsas y el asedio que un grupo reducido de la Guardia Urbana lleva a cabo contra la CUP Capgirem Barcelona".