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La demanda contra el rey Juan Carlos se archivó porque era "falsa, frívola y torticera"

El Rey Juan Carlos e Ingrid Jeanne Sartiaucuatro.com

El Tribunal Supremo explica que si dejó sin efecto la admisión inicial de la demanda de paternidad presentada por la ciudadana belga Ingrid Jeanne Sartiau contra el Rey Juan Carlos es porque ésta ofreció posteriormente versiones "excluyentes, por incompatibles" con la incluida en la reclamación judicial presentada.

Por todo ello, y a pesar de haberla admitido unos meses antes, la demanda de Sartiau carecía "por completo" de la "verosimilitud o seriedad" exigida para poder ser tramitada. "Demuestra también que es, lisa y llanamente, falsa, frívola y torticera", añade la resolución dada a conocer este jueves.
El Pleno de la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo hizo pública su decisión el pasado 11 de marzo por siete votos frente a tres al aceptar el recurso presentado por la defensa del Rey Juan Carlos, ejercida por el despacho Garrigues, dejar sin efecto la admisión a trámite del mismo adoptada el pasado mes de enero.
Dos magistrados han presentado voto particular defendiendo que, una vez admitida, la valoración de las pruebas debería haberse realizado en el curso de la instrucción del asunto, sin dejala sin efecto.
Para explicar su cambio de criterio en apenas unas semanas después de que admitiera a trámite la demanda, la Sala de lo Civil señala que "la situación ha cambiado de tal forma que aquello que se admitió como principio de prueba ha dejado de serlo" por la actuación de la propia Sartiau, a la que el tribunal "no puede permanecer indiferente" y que reduce dicho principio de prueba "al más completo vacío".