Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Vecinos de Chamberí (Madrid) se encadenan al Taller de Artillería para protestar ante su derribo

Un grupo de vecinos del barrio madrileño de Chambería se ha encadenado este viernes a las puertas del edificio del antiguo Taller de Precisión de Artillería para protestar contra el proyecto urbanístico que supondrá el derribo del inmueble para construir "viviendas de lujo", según argumentan.
A la protesta que han protagonizado los vecinos han acudido para mostrar su apoyo las ediles del PSOE Mar Espinar y Mercedes González, así como la concejal presidenta del distrito de Tetuán y edil de Ahora Madrid, Monserrat Galcerán.
Precisamente este proyecto urbanístico generó discrepancia en el seno del Grupo de Ahora Madrid durante la votación de noviembre de 2015 que aprobó el plan para reconvertir el edificio en viviendas. Ese día votaron en contra del proyecto seis ediles de Ahora Madrid --entre ellos Galcerán-- mientras que el resto apoyó el plan urbanístico.
Secundan esta protesta la Asociación de Vecinos 'El Organillo' de Chamberí, Salvemos Cuatro Caminos, Ciudadanía y Patrimonio, Ecologistas en Acción Madrid, Izquierda Unida de Chamberí, Antifascistas de Chamberí, Unión de Juventudes Comunistas de España, Ganemos Madrid, así como un grupo de vecinos de Chamberí.
Los colectivos consideran que Taller de Precisión de Artillería es un edificio que contaba con protección en el plan general de ordenación urbana de Madrid y que ahora se pretenden "construir viviendas de lujo". Lamentan que los trabajos de demolición se han iniciado "aun cuando existe un proceso judicial abierto que podría dictaminar la obligación de protegerlo como patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad de Madrid".
Por su parte, Galcerán ha acudido a esta movilización para apoyar a los vecinos con la intención de "poner sobre la mesa" las sensibilidades vecinales y ser "coherente" con lo que votó en ese pleno.
Sin embargo, la edil ha reconocido que es "un poco difícil" paralizar el proceso de derribo, ya que la concesión a la constructora y la propia demolición se encuentran "muy avanzados".
Asimismo, ha indicado que la demolición es "demasiado rápida" y que el Ayuntamiento debería esperar a la sentencia judicial. "Es posible que desde urbanismo le den una nueva vuelta al asunto", ha señalado la edil.
Por otro lado, el vicepresidente de la Asociación Madrid, Ciudadanía y Patrimonio, Pablo Bonet, ha destacado que "lo lógico es que un edificio que se encuentra en suelo público, revierta en suelo público" y no en viviendas "de lujo" como se prevé.
En este sentido, también ha criticado que la licencia de derribo es "absolutamente irregular" porque el edificio está catalogado como patrimonio urbanístico de nivel dos.