Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Urkullu recuerda que las autoridades francesas "han dado por bueno" el proceso de desarme de ETA

El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha recordado este lunes que las autoridades francesas han sido quienes que "han dado por bueno" el proceso de desarme y cree que el hecho de que ETA se considere una organización desarmada, es junto al cese de la actividad terrorista, "otro elemento de garantía de no repetición del pasado".
Urkullu ha realizado estas declaraciones en la comparecencia celebrada en Lehendakaritza durante la firma de un acuerdo de colaboración con la Fundación Amancio Ortega en materia de Salud.
El colectivo de víctimas de ETA, Covite, ha denunciado este lunes ante la Audiencia Nacional (AN) a dos integrantes del conocido como 'grupo de Luhuso', a los que denomina mediadores de ETA, Jean Noël Etcheverrry y Mixel Berhocoirigoin, "por colaboración, encubrimiento y tenencia ilícita de armas" en relación al "fallido desarme" de la banda en la localidad francesa de Luhuso el 16 de diciembre de 2016.
Preguntado sobre las críticas al proceso de desarme, el lehendakari ha recordado que la organización terrorista "hace cinco años decidió dar por finiquitada su acción armada" y, tras recordar que el Gobierno vasco defiende la necesidad de que haya "garantías de no repetición del pasado", ha señalado que, junto a la decisión unilateral del cese definitivo de la acción violenta, considerarse una organización desarmada, es "otro elemento de garantía de no repetición del pasado".
"Cualquier otra cuestión que yo pueda plantear como consideración está de sobra cuando, además, han sido las autoridades francesas las que han dado por bueno el proceso de desarme", ha señalado.
Urkullu también ha recordado que en este proceso, el Gobierno va continuar defendiendo "el respeto de los derechos humanos, la memoria de las víctimas", a quienes va a seguir teniendo presentes "a la hora de profundizar con quienes deberían hacer un ejercicio de reconocimiento autocrítico del pasado, de reconocimiento del sufrimiento injusto provocado".