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El Supremo confirma 8 años a dos hombres por fabricar billetes falsos en Villamuriel (Palencia)

La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena a 8 años de prisión y multa de 7.000 euros impuesta a Nicolás L.H. y Diego G.D. por fabricar billetes falsos de 50 euros en Villamuriel de Cerrato (Palencia).
La sentencia, que desestima así los recursos de casación interpuestos contra la condena impuesta por la Audiencia de Palencia, mantiene también la pena de 4 años de prisión a un tercero, Ángel M.O, como cómplice del delito de fabricación de moneda falsa, según informaron a Europa Press fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León.
Para el Supremo, consta fehacientemente acreditado que los billetes confeccionados por los acusados eran aptos para inducir a error al ciudadano medio, ya que presentaban características físicas de apariencia y tamaño análogas a las verdaderas y, en su versión más elaborada, simulaban las inserciones holográficas mediante papel laminado adherido por termocontacto, y también figura la marca de agua impresa en el reverso mediante un útil de escritura.
Al haberse verificado probatoriamente la idoneidad de los billetes falsos para generar el error en el ciudadano medio, subraya la sentencia, queda excluida la modalidad de la tentativa, habida cuenta que la consumación del delito no requiere que fueran distribuidos a terceros, una vez que se acredita que éste era el destino final del dinero falso.
La Sala recuerda que tiene declarado que el delito se consuma aunque los ejemplares falsos no sean perfectos, siempre que puedan suscitar efectivo error en el tráfico, pues la falsedad se dirige a toda clase de personas y no sólo a los expertos.
Tal actividad se llevaba a cabo en un taller informativo clandestino ubicado en el ático de la vivienda de Diego G.D, sito en la calle Curavacas n° 18 de la localidad de Villamuriel de Cerrato (Palencia), donde ambos disponían de equipos informáticos de alta gama, programas informáticos específicos, impresoras de gran resolución, así como los diversos útiles necesarios para la fabricación de los mencionados billetes.
Para ello, el citado Diego se ocupaba por sus conocimientos informáticos del proceso tecnológico de elaboración de las plantillas de estampación y de la impresión de los billetes en papel.
Por su parte, Nicolás se ocupaba del cortado los billetes mediante una guillotina que poseía en sudomicilio y de la distribución posterior, poniéndose en contacto con personas desconocidas tanto de dentro de Palencia como de otras provincias, aunque también disponía en su domicilio de diverso material para la falsificación.
En esta actividad ilícita y dentro de esta fase de falsificación, los acusados Nicolás y Diego se valieron de la colaboración del también acusado Ángel M.O (conocido como 'Lillo' o 'Shreck'), quien siendoconocedor de la mencionada actividad de fabricación de billetes por parte de los dos primeros, auxilió a éstos colaborando tanto en la actividad de fabricación como en la distribución de los billetes de 50 euros falsificados.