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Sánchez Barcoj dice que se generó escándalo mediático "deliberadamente" para acusarle sin fundamento alguno

Según su defensa, fue "absolutamente ajeno" a la emisión de tarjetas y "en ningún caso" falsificó la firma de Verdú
La representación procesal del exdirector de Medios de Caja Madrid Ildefonso Sánchez Barcoj, ha denunciado este jueves que se buscó "deliberadamente" generar escándalo mediático para acusar "sin fundamento" a los beneficiarios de las tarjetas 'black' y ha asegurado que es "manifiestamente falso" que el directivo tuviera capacidad de decisión en la gestión y emisión de las visas.
El letrado Jesús Castrillo ha pedido al tribunal de la Sección Cuarta de la Sala de Lo Penal la absolución de Sánchez Barcoj --para muchos el principal responsable de la gestión de las 'black'-- y ha dicho que participó en el "enorme despegue" de Caja Madrid. Además ha señalado al director de Operaciones, Manuel Cobo Barroso, como el que "le daba al botón necesario para que el plástico" surgiera.
"No era posible atribuir a mi defendido tan relevante protagonismo en un sistema de tarjetas que se inició en 1988", ha argumentado en referencia al nacimiento de esta práctica plasmado en las actas del Consejo de Administración del 24 de mayo de 1988, y que, según las acusaciones y el Ministerio Fiscal, degeneró con la llegada de Miguel Blesa a la presidencia de Caja Madrid en 1996.
La finalidad de la entrega de las visas era "simplemente" retribuir a los 65 beneficiarios de la misma "por una causa justa" debido a una "penosidad complementaria a la forma en la que ellos prestaban su trabajo, con una dedicación plena y sin horario" a la caja, ha dicho el letrado ante el tribunal que dirime si los 65 exaltos cargos y directivos de Caja Madrid y Bankia incurrieron en delito continuado de apropiación indebida y administración desleal.
Castrillo ha denunciado un juicio paralelo para los acusados, entre los que se encuentra una nutrida representación de líderes políticos sindicales y de la patronal, y ha lamentado que se haya presentado como el procedimiento "más relevante" de la corrupción en el país. "Han sufrido un auténtico padecimiento, mayor que el que pudiera suponer la pena privativa de libertad", ha aseverado.
El número dos de Miguel Blesa en la caja desembolsó con su visa un total de 575.071 euros cantidad que reintegró en 2014, según ha hecho constar su letrado en esta vigésimo segunda sesión de juicio, donde ha recriminado al fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón, que pese a aplicarle la atenuante de reparación de daño le incrementara la petición de pena de prisión a dos años y medio.
Así consta en el escrito de conclusiones finales del representante del Ministerio Fiscal en el que plasma que Sánchez Barcoj dio las indicaciones oportunas al departamento de tarjetas relativas a su gestión y emisión, tesis compartida por el exsecretario general de la caja Enrique de Torre, con el que el acusado pidió un careo que finalmente el tribunal denegó.
"MUERTO CIVILMENTE"
Respecto a las acusaciones, ha dicho que no han podido acreditar "ni una sola prueba de cargo", en sintonía con lo expuesto previamente por otros letrados como Juan Ramón Montero, que defiende al expresidente de la Comisión de Control de la caja, Pablo Abejas, y para el que ha pedido la absolución puesto que en su opinión desde la Comisión ni se trató ni se consintió nada relacionado con una práctica heredada de la etapa de Jaime Terceiro (presidente de Caja Madrid entre 1988 y 1996).
Montero también ha denunciado que su defendido, que cargó 246.715 euros a su 'black', "está muerto civilmente" debido a que el escándalo mediático del procedimiento provocó que el entonces presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, le destituyera de su puesto como director de Economía de Madrid.
También ha insistido en que se ha construido una manipulación de apropiación indebida para "encajar" el delito que se atribuye a los encausados. "No se puede acometer apropiación de lo que es propio", ha dicho el letrado reivindicando que la tarjeta se otorgó en calidad de contraprestaciones y "que ni mucho menos son regalos o irregularidades".
Por su parte, la letrada de Ángel Eugenio Gómez del Pulgar, que formó parte de la Comisión de Control de la caja y que desembolsó 149.940 euros, se ha remitido a "tiempos inmemoriales" para referirse a la creación de las visas en un acuerdo plasmado en las actas de 1988.
En su alegato final se ha referido a las "falsas apariencias creadas por las acusaciones" y ha pedido la absolución de su cliente. "Jamás se ha producido una vulneración de la confianza; no extrajo dinero alguno porque existía una habilitación legal que le facultaba a gastar el dinero de esa tarjeta hasta el límite", ha dicho.
El letrado que ejerce la defensa de Alejandro Couceiro (70.160 euros), Fernando Serrano (78.592 euros), Juan Gómez Castañeda (128.151 euros) todos ellos miembros de la Comisión de Control de Caja Madrid y Carlos Martínez (279.396,84 euros), consejero ejecutivo, ha recordado que ni Bankia ni el Fondo de Reestructuración Ordenación Bancaria (FROB) han sufrido "daño alguno" por esta práctica.
Lo hace en respuesta a la postura de las dos acusaciones particulares que se atribuyeron conjuntamente el papel de damnificadas por esta práctica que causó un perjuicio de 15 millones de euros entre 1999 y 2013 en gastos personales, si bien solo se juzgan la etapa posterior a 2003 dado que la anterior habría prescrito.
La defensa de Sánchez Barcoj ha ido más allá al decir que la prueba de "descargo" aportada por Bankia en relación a los contratos de las visas, no es más que una "caja de cartón", que el exdirector de Medios de Caja Madrid firmó una veintena de contratos de un total de 92 y que "en ningún caso" falsificó la firma del exconsejero delegado de Bankia, Francisco Verdú, quien no hizo uso de su visa, según explicó en calidad de testigo ante el tribunal.
AUSENCIA DE ACUSADOS POR PRIMERA VEZ
Los letrados han criticado al unísono la hoja Excel aportada por Bankia como prueba a la causa y que recoge el desglose total de 12,5 millones gastados por los 65 encausados principalmente en objetos de carácter personal entre 2003 y 2012.
Casi una decena de directivos, entre ellos Rodrigo Rato, se ha ausentado de la sesión de este jueves después de que antes del receso del mediodía la magistrada presidenta del tribunal, Ángela Murillo, haya comunicado que no estaban obligados a acudir al resto del juicio.
Se trata de la vigésimo segunda sesión del procedimiento que acoge la Audiencia Nacional y que sienta en el banquillo a 65 exaltos cargos y directivos de Caja Madrid y Bankia por delito continuado de apropiación indebida y administración desleal. La vista se reanudará el próximo 30 de enero con la veintena de abogados que falta por exponer sus alegatos finales ante el tribunal.