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Los hermanos Kouchi, vinculados con Al Qaeda

Los hombres más buscados de Francia también estaban fichados por Estados Unidos. Los tenía en su lista negra de terroristas y no podían volar a ese país. Los dos hermanos nacidos en París, huérfanos, de origen argelino, eran viejos conocidos por sus vínculos yihadistas. El mayor, Said Kouachi, 34 años, viajó a Yemen en 2011. Allí fue entrenado en un campo de Al Qaeda y estuvo en contacto con el predicador Anwar al Awlaki, abatido ese mismo año, y hasta entonces hombre fuerte de la red terrorista en la zona. Pero el que tenía más antecedentes era el pequeño, Cherif, de 32 años. El que hace una década dejó el rap y una vida normal tras conocer en la mezquita a este predicador, Farid Benyetton, que le adoctrinó, le enseñó a manejar armas y le introdujo en las redes del yihadismo. Cherif fue detenido en 2005 antes de viajar a Siria, camino de Irak. Y en 2008 fue juzgado por reclutar para Al Qaeda combatientes para enviar a Irak. En la matanza de París, los hermanos actuaron con el sello de la red terrorista, con frialdad, como un comando bien entrenado. Y en plena masacre, le dijeron a algún testigo que actuaban en nombre de Al Qaeda, de su rama yemení. El semanario Charlie Hebdo era su objetivo desde hace tiempo. Junto a esta amenaza, Francia se enfrenta también a la del Estado Islámico, hijo nacido de una escisión de Al Qaeda. Grupos yihadistas sin límites compitiendo ahora en su barbarie.