Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Rato, en libertad sin pasaporte y con la obligación de comparecer cada mes

Rodrigo Rato ha conseguido esquivar todas las cámaras en su entrada a los juzgados, donde ha declarado ante el juez por un supuesto delito fiscal, de blanqueo de capitales y de corrupción entre particulares. El juez quiere saber porque el exvicepresidente cobró dinero de Alberto Portuondo -el único en prisión por este caso-, quien su vez recibió dos millones de agencias de publicidad a las que Bankia otorgó contratos millonarios mientras Rato era presidente. Hay más empresas controladas por Portuondo que supuestamente cobraron comisiones ilegales. Una de ellas se creó solo días después de que Rato asumiera la presidencia de Caja Madrid. Testaferros, secretaria y Rato están conectados con Vivaway, la empresa con sede Londres que recibió cerca de siete millones solo en 2013 cuyo origen para Hacienda no está claro. Rato no reconoció que esa sociedad era suya hasta que se acogió a la amnistía fiscal en 2012, pero Vivaway, con conexiones en paraísos fiscales, se creó en septiembre de 2001. Por aquella época él era vicepresidente del Gobierno.