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Puig insiste en que seguirá exigiendo "la condonación de la deuda histórica" del Estado con la Comunidad Valenciana

El PP asegura que si llega a la Generalitat eliminará el Impuesto de Sucesiones y Donaciones: "No puede ser que la muerte sea un castigo"
El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, ha asegurado este jueves que desde el Consell continuarán "reclamando fórmulas para la condonación de la deuda histórica" porque la reforma de la financiación autonómica "no puede construirse sobre la base de las injusticias heredadas". "Hemos de resetear la financiación, comenzar desde cero; la Comunitat no puede empezar esta nueva etapa desde una posición de partida de -43.000 millones", ha dicho.
Así se ha pronunciado durante su comparecencia en las Corts para explicar ante los diputados los acuerdos alcanzados en la Conferencia de Presidentes celebrada en Madrid el pasado 17 de enero, en la que ha destacado que es la primera vez que un jefe del Consell acude a dar cuenta de lo ocurrido en un cónclave como este, que se ha producido en el marco de una situación política en la que "acordar con los diferentes es una obligación permanente".
Ha destacado que "rescatar del olvido" este mecanismo, que no se convocaba desde hacía cinco años, es "decisivo para implementar instrumentos de co-gobierno" y también para normalizar la premisa de que el Estado "no es monopolio de la Administración central". En esa reunión, ha explicado, puso encima de la mesa "la insostenibilidad del problema valenciano", una tierra que "ha sido tratada como la paria del Estado autonómico" ante la "invisibilidad" de Madrid.
Tras recordar algunas cifras, como el déficit de ingresos, que ha supuesto la pérdida de 14.380 millones entre 2002 y 2005, y una financiación per cápita 258 euros anuales por debajo de la media nacional, Puig ha destacado que la Conferencia sirvió para poner fecha a un nuevo modelo de financiación, que se formalizará este año y que espera garantice también "la autonomía, la corresponsabilidad fiscal y la lealtad institucional".
En este punto, ha destacado que para avanzar en la sostenibilidad del Estado autonómico no basta con "repartir mejor" los ingresos, sino también "acabar con la competencia fiscal desleal entre autonomías" porque "se está recentralizando la riqueza" en el país, ha advertido. Así, ha puesto como ejemplo que la Comunidad de Madrid "está recaudando un poco más a costa de que todos perdamos mucho".
Además, ha expuesto otros acuerdos como los relacionados con dependencia, la violencia de género, la atención a refugiados, el empleo, la tasa de reposición o los retos demográficos.
EL PP ELIMINARÁ LOS IMPUESTOS DE SUCESIONES Y DONACIONES
La portavoz del grupo popular, Isabel Bonig, ha asegurado que el Consell no va a tener al PP en esa defensa de la armonización fiscal y ha criticado que su proyecto fiscal "lo marcan los ocho votos de Podemos". No obstante, ha admitido la necesidad de una reforma y ha anunciado que si vuelven al Gobierno eliminarán los impuestos de sucesiones y donaciones porque "no puede ser que la muerte sea un castigo" y que la Administración "haga negocio" con ella.
Respecto a la financiación, ha recordado que el PP siempre ha dado su apoyo "sin fisuras" al Consell, pero ha advertido de que no permitirá "más negociaciones bilaterales como la de 2009 con Zapatero y que siguen pidiendo presidentes como condición sine qua non para estar sentados en la mesa" porque "de aquellos polvos, estos lodos".
También ha preguntado a Puig que tras su ronda de contactos previa con todos los partidos pidió en Madrid la retroactividad del sistema de financiación a 2014, algo sobre lo que no hablaron en su encuentro: "¿Considera que ha estado bien financiada hasta ahí? ¿Por qué no solicitó la deuda histórica, que era en lo que quedamos?".
PODEMOS: "MÁS DE SEDUCCIÓN AL PSOE QUE DE ACUERDOS"
El portavoz de Podemos, Antonio Montiel, ha avanzado ya al inicio de su intervención en que le tocaba "hacer el papel de aguafiestas" y ha asegurado que en la Conferencia "ha habido muchas declaraciones de intenciones" y muestras de voluntad de trabajar, pero "ha habido más de ceremonia de la seducción hacia los barones socialistas, hacia los 'javieres', que realmente acuerdos efectivos".
Según ha dicho, echó en falta del encuentro un acuerdo para eliminar la limitación del gasto a las autonomías, un modelo de federalización fiscal o la lucha contra el fraude y la corrupción. "Hay situaciones en este país que siguen siendo escandalosas, hay falta de lealtad institucional, comunidades que son auténticos paraísos fiscales hace falta una nueva cultura para un modelo autonómico que hace aguas", ha defendido.
AUSENCIAS
Mientras Fran Ferri (Compromís) ha reivindicado la deuda histórica y el socialista Manolo Mata ha asegurado que "es de justicia" y no le haría "daño a España" porque ya está contemplada en el conjunto del Estado, desde Ciudadanos su portavoz, Alexis Marí, se ha mostrado "moderadamente optimista" tras la reunión pero ha criticado la ausencia de los presidentes de Cataluña y Euskadi, Carles Puigdemont e Íñigo Urkullu, y ha preguntado a Puig al respecto. Además, ha asegurado que le regalará la Constitución para que se la lea al presidente catalán cuando se reúnan y ha concluido: "Si le habla de independencia, recuerde aquello del no es no".
En su turno de réplica, Puig ha asegurado que el proceso de negociación comienza ahora y "será complicado", por lo que ha pedido el apoyo de los grupos, al tiempo que ha insistido en que las ausencias de la cumbre le parecieron "una mala noticia" y un fracaso para ellos mismos y para el Gobierno. En todo caso, ha matizado: "Puigdemont no es mi mejor amigo; ahora bien, respeto absoluto a Puigdemont o a quien gobierne Cataluña o cualquier comunidad".