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Prisión sin fianza para el comisario de Palma y otros tres agentes detenidos por la trama corrupta de la Policía Local

Rafael Estarellas niega haber consentido episodios vejatorios y homófobos contra una agente
El titular del Juzgado de Instrucción número 12 de Palma, Manuel Penalva, ha decretado prisión sin fianza para el que fuese comisario de la Policía Local Rafael Estarellas y para otros tres agentes detenidos este lunes en el marco de la causa que investiga la presunta trama de extorsiones y amenazas urdida en el seno cuerpo con la connivencia de altos cargos políticos.
Por su parte, un quinto arrestado, el sindicalista Jaume Garau, ha quedado en libertad con cargos, tal y como han informado fuentes de la investigación a Europa Press. Los encausados han sido interrogados a lo largo de toda la jornada por el magistrado y el fiscal anticorrupción Miguel Ángel Subirán después de que esta mañana pasaran a disposición judicial.
En el caso de Estarellas, el juez le imputa en su auto de prisión en su auto de prisión presuntos delitos de homofobia, coacciones, amenazas, tráfico de drogas, ocultación de pruebas, prevaricación y omisión del deber de perseguir delitos, cuya comisión ha negado tajante el encausado durante su declaración.
En concreto, las detenciones están relacionadas con los episodios vejatorios e insultos homófobos que habría sufrido una agente durante dos años, hechos en los que tanto Estarellas como el resto de efectivos policiales han negado haber intervenido. Es más, el excomisario ha manifestado que en ningún momento consintió ninguna situación de este tipo como tampoco tuvo conocimiento de que ocurriera.
La propia víctima manifestó ante el juez haber sufrido vejaciones homófobas por parte de varios de sus compañeros y un trato discriminatorio dentro del cuerpo tanto en el día a día como a la hora de promocionarse. Sin embargo, los agentes interrogados han negado que reinase la homofobia entre ellos.
Se da la circunstancia de que recientemente un alto cargo del Consell de Mallorca declaró ante el magistrado que dos policías locales de paisano se personaron el pasado mes de octubre en la institución para buscarla y trasladarle, en el bar de la Administración insular, que "no pararían" hasta que una compañera -en referencia a la anterior agente- que les había denunciado "perdiera su plaza" y que "iban a por ella".
"NO VAMOS A PARAR HASTA ENTERRARLA"
"No vamos a parar hasta enterrarla", llegaron a decirle. La declarante señaló que cuando les preguntó por qué no acudían al Juzgado o a la Fiscalía, le respondieron que "perro no come perro" y que "todo era un entramado" dirigido a "hundir" al PP, al concejal y diputado Álvaro Gijón y al expresidente de la formación en la capital balear, José María Rodríguez.
Respecto a Garau, un policía manifestó en su día que aquél le advirtió de que "tuviera cuidado porque le joderían la vida" si seguía declarando "como lo hacía" en el marco del caso.
Según el magistrado, dos de los colaboradores en las pesquisas fueron increpados e insultados por Garau con expresiones como "vosotros, rojos, tenéis que marcharos y salir de aquí". Sus coches aparecieron un día con dianas pintadas de rojo en el parabrisas.
En concreto, el magistrado investiga la presunta comisión de delitos contra la salud pública, tráfico de influencias, prevaricación, negociaciones prohibidas, uso de información privilegiada, coacciones, amenazas, extorsión y nuevos delitos de cohecho presuntamente perpetrados por numerosos agentes investigados.
El magistrado llega a aludir en varios de sus autos a las prácticas "pseudomafiosas" llevadas a cabo por una "organización criminal", en referencia a la impulsada por los agentes encausados, cuyos miembros son "auténticos maestros del engaño, la manipulación, la mentira, la ocultación y la alteración de pruebas".
Es más, el instructor se refiere a los policías investigados como personas "sin escrúpulos" y "delincuentes indignos del uniforme que visten y que tienen por bandera la coacción, la amenaza, la extorsión y la intimidación".