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Pedro Sánchez avisa de que si gana exigirá lealtad y algunos deberán "revisar si representan el sentir de los afiliados"

Cree que en su mandato "acabó la sangría de votos" y el PSOE se mantuvo líder de la izquierda, pero la abstención "abrió la vía al sorpasso"
El ex secretario general y aspirante a liderar el PSOE, Pedro Sánchez, ha avisado este jueves que si gana las primarias exigirá lealtad a todos el partido --la misma que se exigirá a sí mismo si pierde-- y ha opinado que quienes hoy se han unido en su contra --entre ellos históricos del partido-- "lo primero que tendrán que revisar es si están representando el sentir de los afiliados".
En una entrevista en la Cadena Ser, recogida por Europa Press, ha denunciado que en los dos años que estuvo al frente del PSOE sufrió "cuestionamiento interno" por parte de personas que ahora son sus detractores públicamente, cosa que le debilitó a él y a la organización, y reforzó a la derecha.
Sánchez está convencido de que "la unidad perdida en estos meses" se reconstruirá precisamente con el voto de los afiliados, y que será responsabilidad de todos ponerlo en práctica. "Por mi parte, cumpliré el mandato de las urnas, seré leal y exigiré lealtad", ha dicho.
Además, a Felipe González y Alfonso Guerra les ha dicho que en 1974 defendían la "confederación de repúblicas ibéricas con derecho de autodeterminación de sus pueblos", así que se ha mostrado convencido de que "con 35 años menos muchos estarían defendiendo" lo que él defiende ahora.
"NACIÓN DE NACIONES"
De hecho, ha defendido su idea de España como "nación de naciones", aunque no la asumió mientras lideró el PSOE, afirmando que todos tienen "derecho a evolucionar y a madurar posiciones políticas". España, ha dicho, es una nación plurinacional y pluricultural, y habría que definir así lo que es España aunque "teniendo claro que la soberanía reside en el conjunto del pueblo español".
El ex líder socialista ha puesto en duda la afirmación de que los alcaldes no le apoyan y, en cuanto a los presidentes autonómicos, ha respondido que lo que él propone es precisamente lo que están haciendo ellos en sus comunidades autónomas y lo Ayuntamientos.
Según ha dicho, se trata de "vertebrar el cambio político" y de que "muchos ciudadanos" quieren que el PSOE lo haga "con otras fuerzas políticas". Tanto el presidente de Aragón como el de la Comunidad Valenciana, ambos socialistas, gobiernan con el apoyo de Podemos.
En cuanto a quienes fueron sus colaboradores y hoy apoyan a Patxi López, ha admitido que en lo personal "es duro" pero en lo político "no han entendido la envergadura del desafío que tiene el PSOE por delante" y que puede haber "muchos candidatos pero sólo dos opciones": La que se impuso el pasado octubre "por las bravas" y que dejó al PSOE como "oposición rehén" ante los casos de corrupción del PP, y la de un partido en la izquierda como una fuerza alternativa al PP.
Y a quienes le acusan de querer 'podemizar' al PSOE les ha respondido que, mientras él puso "condiciones" a Pablo Iglesias en su investidura fallida, otros "le dieron gratis el Gobierno a Mariano Rajoy", de manera que, a su juicio, es él quien defiende "con más autenticidad" la autonomía del PSOE.
A su modo de ver, la decisión del PSOE de abstenerse para permitir el Gobierno de Rajoy ha llevado al PSOE "a ser tercera fuerza, ha situado al PSOE en tierra de nadie y de absoluta indefinición y falta de contundencia" para afrontar la corrupción. Además, ha avisado de que si el Gobierno saca adelante los Presupuestos sin el PSOE se verá que fue "absurdo" abstenerse".
ÉL SABE LO QUE NECESITA EL PSOE
Según su análisis, durante los dos años de su mandato lo que se hizo fue "acabar con la sangría de votos del PSOE" y "resolver el liderazgo de la izquierda, que estaba en cuestión" por la emergencia de Podemos, pero que con la abstención, que "se hizo de espaldas a los militantes y los electores", se "abrió la vía al sorpasso".
Sánchez ha defendido que él, "humildemente", sabe "perfectamente lo que necesita el partido para volver a ser primera fuerza", que es superar una "triple crisis" sintetizada en la crítica de que "es igual que el PP".
Y ha añadido que si lo sabe es porque ha vivido en primera persona los años de "terremoto político" que se han dado en toda Europa. Así, ha asegurado que en absoluto se cree más socialista que sus contrincantes, Susana Díaz y Pedro Sánchez, pero cree que ellos "no han entendido el cambio político" que vive el país.
NO CONOCE EL DISCURSO DE HAMON
El ex líder socialista ha puesto como ejemplo el caso francés, donde el PSF ha pasado de presidir la República a tener poco más de un 6 por ciento de votos, así que ha llamado a "evolucionar" y a "recuperar la izquierda, la coherencia y la credibilidad".
Eso sí, acto seguido ha dicho que no conoce el discurso del que fuera candidato socialista, Benoît Hamon, y que él no propone un "giro a la izquierda" sino que "el PSOE vuelva a ser el partido de la izquierda". Es más, está convencido de que el proyecto político que el defiende "no interesa" ni a Podemos ni al PP, y no cree que sea tarde para el PSOE ni que Podemos haya ocupado su sitio.
De hecho, cree que Podemos "se está equivocando claramente en su estrategia de oposición", con Pablo Iglesias "yendo a prisión a ver a (Andrés) Bódalo", condenado por agresión, y afrontando la corrupción de manera "banal" con el "tramabús", así que el PSOE tiene "un espacio enorme que ocupar".