Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

"El PSOE gobernará el cambio y Podemos y C's deben decidir si quieren el progreso"

El líder del Psoe, Pedro SánchezEFE

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha afirmado que su partido "está decidido a gobernar el cambio", mientras que Ciudadanos y Podemos, e IU allá donde tenga capacidad, "tienen que decidir si quieren que ese cambio sea de progreso o no".

"El PSOE lo tiene claro desde hace bastante tiempo", ha recalcado. En una entrevista en RNE, Sánchez ha defendido que el PSOE no tiene que cambiar de orientación, porque se reafirma en la socialdemocracia, sino que son los gobiernos los que tienen que cambiar "de valores y de proyectos políticos". El PSOE, ha dicho, "es un partido de izquierdas que atrae al centro" y que ha "aprendido de sus errores".
En la misma línea, ha sostenido que, de cara a las generales, no es el PSOE quien debe preocuparse por si mantiene o no la hegemonía de la izquierda, sino que la preocupación por ser la fuerza hegemónica debe tenerla el PP, porque el PSOE está "a punto de alcanzar o superar" a los 'populares'.
Además, preguntado por las palabras de su exrival para dirigir el PSOE, Eduardo Madina, que avisó al PSOE de que el 24 de mayo "los protagonistas del cambio han sido otros", Sánchez ha replicado que "los protagonistas del cambio" tienen "nombres y apellidos socialistas" porque así los han situado los votantes en las urnas.
Y ha citado en concreto al extremeño Guillermo Fernández Vara, al castellano-manchego Emiliano García-Page, a la balear Francina Armgneol, a la canaria Patricia Hernández y a candidatos municipales como Óscar Puente (Valladlid) y Juan Espadas (Sevilla).
El líder socialista ha asegurado que los pactos de gobernabilidad en los ayuntamientos y las comunidades autónomas no formaron parte de sus conversaciones de esta semana con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy ; con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, y con el de Podemos, Pablo Iglesias .
Es más, ha insistido en que la negociación se debe hacer en cada territorio, y son esas negociaciones las que deben ser públicas y transparentes, y no estas conversaciones que, según ha dicho, pretenden crear un "marco de confianza" entre líderes nacionales que apenas se conocen.
PIDE A COMPROMÍS DEJAR LOS "PERSONALISMOS"
Sánchez se ha referido a la situación en la Comunidad Valenciana y ha advertido a los dirigentes de Compromís --que insisten en reclamar la presidencia de la Comunidad para su candidata Mónica Oltra-- que su planteamiento "dista mucho del veredicto de las urnas" porque, a su juicio, "los valencianos fueron claros en decir quiénes quieren que lideren el cambio, que es (el socialista) Ximo Puig".
Por eso ha pedido a Oltra que "se deje de personalismos y hable de política de fondo". Preguntado si estaría dispuesto a recurrir a "otros planteamientos" --en alusión a un pacto con Ciudadanos-- ha respondido que el PSOE es un partido de izquierdas cuya prioridad son los servicios públicos y ha pedido a Compromís que se dedique también a eso.
El jefe de la oposición ha dicho tener coincidencias y diferencias tanto con Podemos como con Ciudadanos. Con los de Albert Rivera, ha dicho, le une el pensar que "el Estado tiene que ser más eficiente", pero le separa la política laboral y fiscal, que a su juicio es "más cercana al PP".
En cambio, con los de Pablo Iglesias está de acuerdo en que "no se puede dejar a nadie atrás" pero le distingue que "al PSOE le preocupan y mucho las bases del crecimiento (económico). Sánchez no cree que se pueda considerar ricos a quienes ganan más de 50.000 euros al año ni quiere reducir a 400.000 euros el mínimo exento del impuesto del patrimonio.
En cambio, propone una reforma fiscal para que las grandes empresas paguen más impuestos y también los grandes fortunas que no tributan vía IRPF. En su opinión, centrar el debate en el tipo marginal del IRPF es hacer "un análisis poco consistente que demuestra que no se tiene conciencia exacta de cuáles son los agujeros del sistema".
NO VALORA LAS PALABRAS DE GONZÁLEZ SOBRE PODEMOS
Sánchez no ha querido valorar las palabras del expresidente socialista Felipe González, que ha acusado a Podemos de girar como una veleta, y se ha limitado a decir que las respeta. En cambio, ha preferido destacar que los votantes de Podemos quieren que se mantenga el sistema de dependencia que hizo el PSOE, que haya una sanidad universal y gratuita y que sus hijos vayan a colegios públicos sin aulas masificadas, "anhelos compartidos con el PSOE".
Sánchez ha dicho que a él también le pareció que Iglesias es "una persona maja" y ha relatado que pagó él la cena que ambos compartieron el miércoles, sin precisar si han quedado para un segundo encuentro en el que el líder de Podemos pueda devolverle la invitación.
NO HABLÓ DE ANDALUCÍA CON RAJOY
También ha asegurado que con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, no habló de Andalucía y de la posibilidad de que el PP se abstenga para permitir la investidura de Díaz.
En todo caso, considera que eso no sería una contradicción con la posición de Ferraz de no buscar acuerdos con el PP, porque no se trata de "un pacto de legislatura", sino de que los partidos que no pueden fraguar una alternativa "desbloqueen" la posibilidad de que el PSOE gobierne. De hecho, ha lanzado ese llamamiento tanto al PP como a Ciudadanos y Podemos.
Según ha dicho, el PP no es su "enemigo" pero los socialistas no pueden pactar con el PP por sus políticas de recortes. Es más, a quienes le acusan de promover "frentes y frentismo", les ha dicho que ha sido el PP con sus políticas quien "se ha autoexcluido, con sus políticas, de cualquier posibilidad de acuerdo con otras formaciones". "El PP ha pasado de la mayoría absoluta a la soledad absoluta con las políticas de Mariano Rajoy en la Moncloa", ha justificado.
Sánchez ha relatado que su reunión con Rajoy fue la propia de un jefe de la oposición y que en ella le pidió que retire el decreto que impuso el copago farmacéutico y acabó con la universalidad del Sistema Nacional de Salud, y también que aumente las políticas activas de empleo.