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Borrón y cuenta nueva en el PP valenciano

Más de tres horas duró anoche la reunión con afiliados de la provincia de Valencia. Semblantes molestos ante las supuestas conductas ilegales de sus dirigentes durante años, ante lo que han decidido llevar a cabo una refundación del partido. "No una refundación como puedan pensar", indica Vicente Betoret, el presidente provincial del Partido Popular. "Yo creo que tenemos la mejor gente, las siglas tiene un valor importante ahora mismo a pesar de las circunstancias. Vamos a reinventarnos con lo mejor que tenemos, la gente de la base, nuestros alcaldes". La presidenta en la Comunidad, Isabel Bonig, será la encargada, junto a Génova, del nombramiento de la gestora que la próxima semana se hará cargo del PP de la ciudad. Y ello porque medio centenar de concejales y asesores populares en el Ayuntamiento de Valencia han sido suspendidos de militancia. Ayer declararon ante la Comandancia de la Guardia Civil como investigados por su supuesta colaboración en el presunto blanqueo de dinero para financiar la última campaña electoral de Rita Barberá. La senadora, desaparecida estos días, intervino precisamente ayer en una emisora de radio para negar su posible implicación en la trama. "Que yo sepa, en Valencia nunca se ha amañado un contrato", decía. "Vamos a pedir indemnización por daños y perjuicios a los que resulten condenados", anunciaba Isabel Bonig. De momento, ante el juez que instruye el caso han comparecido esta semana ex cargos de la Diputación, entre ellos, el expresidente durante ocho años, Alfonso Rus. El próximo miércoles será el turno del hasta ahora portavoz popular en el consistorio, Alfonso Novo.