Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Prisión para el hombre que atacó a la Policía en la frontera de Melilla

El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 de Melilla ha decretado el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza para el marroquí de 29 años de edad detenido en la frontera de Melilla, al protagonizar un ataque a la Policía Nacional al grito en árabe de "Alá es el más grande" en la frontera entre Melilla y Marruecos portando un cuchillo con el que hirió a un agente.

Según han informado desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), el juez ha decretado el ingreso en prisión del detenido tras tomarle declaración y practicar diligencias forenses para valorar su imputabilidad acusado de los presuntos delitos de desobediencia, amenazas y desórdenes.
El arrestado, que ha sido puesto a disposición judicial tras pasar la noche en los calabozos de la Jefatura Superior, fue interceptado cuando trataba de burlar a la carrera el dispositivo de seguridad del paso fronterizo que separa a Marruecos de la ciudad autónoma. En el momento en el que fue interceptado y reducido, hirió con un cuchillo a un agente, al que causó heridas leves en un dedo.
Los expertos en la lucha antiterrorista han descartado el móvil terrorista y creen que podría tratarse de una persona con problemas mentales. La Policía Nacional redujo al hombre tras sorprenderle por detrás uno de los agentes arrojándole a la cabeza una valla de plástico usada para señalizar los distintos carriles para el paso de los vehículos.
En un vídeo de las cámaras de seguridad de la frontera, se ve cómo tras unos segundos de confusión y carreras, en la imagen aparece el individuo, que es rodeado a un par de metros de distancia por siete agentes, incluido un guardia civil con escudo de protección. En un momento en el que se detiene y miraba al suelo un instante, un policía nacional lo sorprende a la carrera por detrás arrojándole con ambas manos una valla de plástico de color blanco.
La secuencia del impacto dura un par de segundos y acaba con el individuo reducido en el suelo y rodeado por siete agentes. Es en ese momento cuando, según explican fuentes policiales, causó heridas de pronóstico leve a uno de los policías provocándole un corte en un dedo.