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El fundador de Mundo Mágico afirma que prestaron todos los servicios vacacionales contratados

El otro acusado destaca que esta causa le ha "hecho muchísimo daño" y defiende que es "muy malo para vender"
El fundador y accionista de la multipropiedad Mundo Mágico Tours, Antonio González Moral, ha afirmado este lunes ante el tribunal de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal que su empresa ha ofrecido todos los servicios turísticos y paquetes vacacionales que han sido contratados con ellos.
"Puede ser que haya habido algo que no se haya podido ofrecer, una o dos personas, pero no me dijeron nunca que había problemas de ese tipo", ha dicho a preguntas del fiscal sobre si acepta las "más de 500 denuncias" que hay interpuesta contra él.
González Moral ha subrayado que dispone de un listado con los nombres de todas las personas que han disfrutado de sus servicios y con los tour operadores con los que ha trabajado. "He aportado todas las estancias a los clientes", ha añadido.
El juicio contra González Moral y Alexander Van Zil ha comenzado este lunes en la Audiencia Nacional por estafar presuntamente a 651 personas con la venta de servicios turísticos y vacaciones en complejos hoteleros a través de su multipropiedad Mundo Mágico Tours y filiales.
La Fiscalía solicita para cada uno de ellos seis años de prisión por delito continuado de estafa y una multa de 10.800 euros. También pide indemnizar a cada uno de los perjudicados con cantidades que oscilan entre 114 euros y 14.000 euros, si bien la mayoría de los afectados perdieron entre 9.000 y 11.000 euros en inversiones en este entramado cuya sede estaba radicada en Benalmádena (Málaga).
El escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público señala que se utilizaron técnicas de captación de clientes "cada vez más agresivas" mediante llamadas telefónicas, realización de encuestas en la vía pública, publicidad por correo, promesas y entrega de precios.
Para ello, aparentaba una "solvencia patrimonial" y capacidad para cumplir sus compromisos vacacionales "inexistente" --bien porque no existía el complejo de apartamentos o porque no se habían comprado los inmuebles--, alardeando de acuerdos con empresas de reconocido prestigio, indica el fiscal.
Una de las formas en las que consistía el presunto fraude era el ofrecimiento de una semana gratuita de vacaciones en apartamento de cuatro estrellas o similar tras asistir a una charla promoción. González Moral ha explicado que, aunque existía un "gancho real" que consistía en una carta y regalos para atraer al posible cliente a dicha reunión informativa, se pedía los gastos de gestión y una fianza que después se devolvía.
Para adquirir el bono de las vacaciones, era obligatorio "cumplir con las condiciones del producto", entre ellas la asistencia a la charla de presentación del producto vacacional, ha apostillado.
NO RECUERDA INFORMACIÓN SOBRE LOS CONTRATOS
González Moral, que en varias ocasiones ha dicho no recordar cierta información sobre la contratación de los servicios turísticos --"no le puedo responder, no tengo esa información", "no tengo una memoria prodigiosa" o "tengo pequeños problemas de discapacidad", ha respondido-- ha asegurado tomaba decisiones como la compra de inventario.
Preguntado si Mundo Mágico y las sociedades afiliadas revendieron las cuotas de los servicios, el fundador de esta agencia de viajes ha destacado que "jamás" se ha hecho porque "no figuraba ese servicio". Así, ha añadido que las vacaciones iban dirigidas a familias que no tenía una "poder adquisitivo alto" y, por ello, se facilitaba la inversión de los servicios turísticos mediante préstamos bancarios.
Por su parte, el otro acusado, el administrador de Condovac, Paul Van Zil, ha explicado que los clientes los encontraba gracias a una "fuente" que tenía en Madrid que era la que "facilitaban las bases de datos" de clientes. "Soy muy malo para vender", ha defendido ante el tribunal presidido por Alfonso Guevara.
Van Zil ha aprovechado su declaración para lamentar que esta causa le ha hecho "muchísimo daño". "He estado en prisión que ha sido tremendo para mí", ha enfatizado al tiempo que ha contado que cuando salió de la cárcel tuvo que marcharse de España para encontrar un trabajo como "modo de ganar dinero".
"Todo el mundo pensaba que tenía un dinero impresionante, no tengo absolutamente nada", ha concluido.
"ESTAFA LEGAL" DICE UNO DE LOS AFECTADOS
Uno de los afectados, Miguel Ángel Abillón González, ha tildado esta causa de "estafa legal" en declaraciones a los medios de comunicación. Ha precisado que el paquete vacacional que se ofertó era beneficioso para el cliente porque se pagó una "cuantía inferior" al precio real de las vacaciones y que el banco que concedió los préstamos "sin ningún problema" porque ya estaba concertado anteriormente con Mundo Mágico.
"Lo tenían todo preparado, en principio estaba todo bien. El problema fue que tendrían que habernos mandado un dinero, una ayuda que no nos dieron", ha concretado. Asimismo, ha señalado que cuando en 2003 cerró la agencia de viajes, fueron a reclamar a la entidad financiera y éstos le comentaron que no les iban a devolver el dinero porque era un problema de la empresa de González Moral y que, por tanto, "no tenían nada que ver".
"Ojalá pudiéramos recuperar el dinero, por lo menos que paguen los culpables", ha deseado.