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El Rey pide cerrar heridas mediante "el respeto a las leyes y los cauces democráticos"

El rey Juan Carlos se ha dirigido a los españoles en su tradicional mensaje navideño para trasladarles una dosis de autoconfianza en sus posibilidades individuales y colectivas, ante la "intensidad" y el "rigor" de los malos tiempos económicos que estamos pasando: "el primer estímulo que nos sacará de esta crisis se llama confianza". La iniciativa sobreranista catalana también ha estado de forma implícita en su discurso cuando el monarca ha apelado a valores como el "respeto" y la "lealtad recíproca" que ayuden a poner en pie un nuevo marco de convivencia, "Será nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos".

Ha sido un un discurso centrado en un triple mensaje. La crisis económica, la fortaleza de España como nación europea e Iberoamericana y la necesidad de reivindicar la política como instrumento necesario para unir las fuerzas de todos y acometer la salida de la crisis y los retos que tenemos por delante.
Respeto a las leyes y a los cauces democráticos
La apuesta soberanista del nuevos ejecutivo de Artur Mas ha estado presente sin nombrarlo en el discurso del rey Juan Carlos cuando se ha referido a la "política grande", aquella que "lejos de provocar el enfrentamiento y desde el respeto  a la diversidad, integra lo común para sumar fuerzas, no para dividirlas".
Según Don Juan Carlos, "Para conseguirlo, es necesario promover valores como el respeto mutuo y la lealtad recíproca". "Son valores --añade-- que hace más de tres décadas contribuyeron a poner en pie un nuevo marco de convivencia, el reconocimiento de nuestra pluralidad y el amparo de las diferentes lenguas, culturas e instituciones de España. Es hora de que todos miremos hacia adelante y hagamos lo posible por cerrar las heridas abiertas. Será nuevamente un éxito de todos, ciudadanos e instituciones, basado en el respeto a las leyes y a los cauces democráticos.
Confianza para salir de la crisis
Don Juan Carlos calfica el actual momento económico por el que atraviesa el país como "uno de los momentos más difíciles de la reciente historia de España". Según su análisis, "ha alcanzado una intensidad, una amplitud y una persistencia en el tiempo que nadie imaginaba", por lo que, "los ciudadanos sufren hoy su rigor, que está poniendo en entredicho el bienestar de no pocas familias". Especial atención merecen para el monarca los jóvenes, "que se levantan cada día con sensación de inseguridad y desánimo por la difícil situación de sus economías, la falta de trabajo y las inciertas perspectivas de futuro".
Frente a esta realidad, Don Juan Carlos reconoce que es posible reaccionar con "pesimismo" y "conformismo" y para ello reclama "nuevos modos y formas de hacer algunas cosas". En un claro mensaje a las autoridades políticas y económicas afirma que, "austeridad y crecimiento deben ser compatibles". Y añade, "las renuncias de hoy han de garantizar el bienestar de mañana, en un plazo razonable de tiempo, de manera que se asegure la protección de los derechos sociales que son seña de identidad de nuestra sociedad desarrollada".
Pero Don Juan Carlos tiene bien claro que los sujetos de la austeridad y la inversión son siempre el ciudadano y es él el primero que ha de percibr la necesidad de realizar los esfuerzos necesario a través de su confianza en sus posibilidades individuales y sus posibiliades como nación, "Hay estímulos que son creados por medidas de política económica o fiscal, o por políticas de fomento de la innovación o el emprendimiento, pero el primer estímulo que nos sacará de esta crisis se llama confianza".
La fortaleza de España
El rey recuerda que en sus treinta y siete años de reinado, "hemos pasado por varias coyunturas económicas realmente complicadas", y apela a la, "confianza en un proyecto compartido por todos y en nuestras posibilidades de salir adelante" en la clave de su superación.
El monarca también está convencido de que, "España es parte de la solución a la crisis global y debe ser protagonista en la toma de decisiones en los grandes foros internacionales". Ello en virtud de nuestra especial relación con Iberoamérica y nuestra pertenecia a la Unión Europea. A los políticos les reclama que garanticen que nada de lo logrado hasta ahora, se pierda, "hemos de garantizar que nada de lo conseguido juntos, ni los derechos individuales y sociales, ni el bienestar económico, ni el proceso de construcción política y económica puedan verse amenazados.
Solidadridad de familias y ONG's
El Rey no ha querido olvidar, "el esfuerzo y el sacrificio que los ciudadanos están llevando a cabo con entereza", y en su mensaje ha puesto en valor, "la actitud abnegada y leal de las familias y la solidaridad de muchas organizaciones asistenciales que, con su ayuda, tanto están contribuyendo a la estabilidad social". "También, el sacrificio de todos los españoles que dejan ahora nuestro país para conseguir mejores condiciones de vida para ellos y sus familias".  Sobre estos últimos, el monarca considera que, "su experiencia y preparación constituirán a su regreso un importantísimo efecto dinamizador de nuestra economía".
El Rey se dirige a los españoles en su tradicional mensaje de Navidad