Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

Matas, por primera vez en el banquillo por el caso Palma Arena, recibido al grito de "ladrón"

Acusado de malversación, prevaricación, fraude, falsedad en documento oficial y tráfico de influencias

La exjefa de gabinete defiende que Matas encargó a Alemany sus discursos de "mayor calado"

Dulce Linares justificó un contrato sin saber que enmascaraba el pago por los discursos

La Fiscalía Anticorrupción pide ocho años y medio de cárcel

Más de dos años después de que estallase el caso Palma Arena y con una fianza penal de dos millones y medio de euros a sus espaldas, el ex presidente del Govern, Jaume Matas, se ha sentado por primera vez en el banquillo de los acusados. El exlíder del PP balear y exministro de Medio Ambiente es juzgado por presuntos delitos de malversación, fraude, falsedad en documento oficial, prevaricación y tráfico de influencias, por los que la Fiscalía Anticorrupción solicita un total de ocho años y medio de cárcel contra él, la misma pena que reclama la Abogacía de la Comunidad Autónoma. A su llegada a los juzgados, Matas ha sido recibido al grito de "ladrón". Su exjefa de gabinete, Maria Umbert, ha dicho que el ex presidente encargó a Antonio Alemany sus discursos de "mayor calado".
En concreto, la cita de Jaume Matas con la justicia es en la Audiencia Provincial de Palma en una vista fijada, a lo largo de trece jornadas, hasta el día 31 de enero. El expresidente del Gobierno balear ha llegado en torno a las 9.45 horas a la Audiencia Provincial de Palma, donde ha sido recibido por alrededor de una treintena de ciudadanos que han lanzado insultos y gritos al exdirigente como "ladrón" o "devuelve el dinero".
Matas ha llegado a los juzgados en medio de una gran expectación mediática y ha pasado sin hacer declaraciones entre el gran despliegue de medios de comunicación y el amplio dispositivo policial organizado.
Durante la espera de la llegada del expresidente, los expectantes han estado gastando bromas acerca de si éste llegaría "en bici" a su cita con la Justicia o de si "tendría que hacer promoción" para ello.
Matas no es el único acusado ya que junto a él son enjuiciados el periodista Antonio Alemany, el ex jefe de prensa de Matas, Joan Martorell, su exjefa de gabinete, María Umbert, la ex jefa de gabinete de la Conselleria de Presidencia Dulce Linares y el director de la agencia de comunicación Nimbus, Miquel Romero.
Matas encargó a Alemany sus discursos de "mayor calado"
Maria Umbert ha afirmado que Matas encargó al articulista Antonio Alemany los discursos de "mayor calado y carácter político" y ha defendido en este sentido que, pese a que tenía a su disposición personal "perfectamente preparado" para esta labor, como ella misma y el exdirector general de Comunicación Joan Martorell, el expresidente optó por encargárselos al periodista por su "calidad literaria superior".
"Yo no me sentía capaz de hacerlos así", ha manifestado Umbert. "Se trataba a veces de discursos de largo recorrido y que se preparaban con mucha antelación", ha recalcado.
Durante su declaración, la inculpada ha recordado que algunos de los textos que realizó Alemany fueron los de la toma de posesión de Matas en el Consolat de Mar -"el primero del que tengo constancia"-, el del debate del Estado de la Comunidad, el del Forum Illes Balears y el del Foro Siglo XXI. Sin embargo, ha asegurado ignorar si el discurso de investidura del expresidentes, previo a su nombramiento, fue también redactado por el conocido articulista.
En cuanto a ella, ha manifestado que elaboró algunos discursos "menores" de Matas, siempre de actos ordinarios y cotidianos, "nunca importantes", al igual que también lo hacían los asesores que había en su departamento así como también Martorell, quien también se sienta desde en el banquillo.
La acusada, asistida por el letrado José Zaforteza, ha manifestado que como jefa de gabinete organizaba la agenda de Matas, como los viajes, las convocatorias, la logística y las relaciones institucionales, mientras que posteriormente, en 2004, fue nombrada como directora general de la Radiotelevisión autonómica IB3. P ara Umbert, la Fiscalía pide un año y tres meses de cárcel.
Justificado un contrato que enmascaraba el pago por los discursos
Dulce Linares, exjefa de gabinete del expresidente del Gobierno balear, Jaume Matas, y exsecretaria general técnica de la Consejería de Relaciones Institucionales, ha manifestado que redactó la memoria justificativa para contratar un servicio de asesoría externa, que sería adjudicado a la agencia de comunicación Nimbus, si bien ha aseverado que fue posteriormente cuando se enteró de que el objeto de este proyecto no llegó a cumplirse sino que en realidad ocultaba retribuir la redacción de los discursos de Matas por parte del articulista Antonio Alemany.
Linares ha llegado a subrayar que "no me iba a jugar la carrera por esto si hubiera sabido que la intención real era contratar a Alemany para elaborar los discursos", tal y como postulan los fiscales anticorrupción Pedro Horrach y Juan Carrau.
La inculpada, defendida por el letrado Eduardo Valdivia y para quien la Fiscalía solicita un año y medio de cárcel, ha manifestado que fue su departamento -el de Contratación de la Secretaría General Técnica- el que tramitó el expediente tras recibir diversa documentación en la que el precio a abonar al periodista ya le "venía dado", por lo que ha justificado que no necesitó hacer ningún estudio de mercado al respecto puesto que "todo ya constaba en la documentación".
En cuanto a la declaración de urgencia del expediente de contratación firmada por la entonces vicepresidenta del Gobierno balear y consejera de Relaciones Institucionales, Rosa Estaràs, Linares se ha desvinculado de la decisión de buscar acortar los plazos de tramitación, lo que a su juicio "vino dado con la decisión de impulsar el expediente".
En este sentido, ha apuntado, a preguntas del fiscal Carrau, que "no es posible que el expediente fuese ideado a espaldas de Matas", quien "se reunía de forma habitual con Alemany", y ha asegurado sentirse "engañada" porque el objeto del contrato "no se cumplió". Algo de lo que, ha manifestado, no se enteró hasta que acudió a declarar durante la instrucción de esta pieza ante el juez José Castro.
En cualquier caso, ha manifestado que le consta que el impulsor de la propuesta fue el exdirector general de Comunicación, Joan Martorell, en sustitución de quien llegó a firmar una de las facturas en favor de Alemany a pesar de que no hizo la gestión de comprobar si el servicio por el que le iba a pagar al periodista había sido llevado a cabo. "Me fiaba de los técnicos y no hacía el seguimiento del contrato", ha sentenciado.
Se trata de la pieza número 2 de las 26 que integran el caso Palma Arena, en el marco de la cual el Ministerio Público y la acusación particular postulan que los acusados pactaron beneficiar de forma arbitraria e irregular a Alemany y a sus sociedades con fondos públicos que según los investigadores ascendieron a un total de 483.186 euros. Todo ello después de que el articulista acudiese a Matas en busca de una forma de retribuirle la elaboración de sus discursos e intervenciones públicas.
La defensa de Matas pide la absolución
Las acusaciones que ha negado hasta el momento el expresidente al asegurar que nunca se concertó con el periodista para que éste cobrase por sus servicios "fuera de los cauces legales", por lo que su defensa, ejercida por el letrado Antonio Alberca, solicita su libre absolución. También el abogado de Alemany, Javier Fernández, pide que su patrocinado sea absuelto de las acusaciones que pesan sobre él.
No obstante, los fiscales Pedro Horrach y Juan Carrau así como la abogada del Govern María Ángeles Berrocal sostienen que Alemany acudió a Matas para solicitar una forma de retribuirle los servicios que le venía prestando desde antes de que éste fuese presidente -elaboración de discursos e intervenciones públicas-, una conducta que, "adornada con las formalidades legales necesarias", habría llevado a cabo durante toda la legislatura 2003-2007 compatibilizando la redacción de los mismos con la crítica periodística "favorable" a través de los medios en los que Alemany colaboraba.
La intención del periodista, según las acusaciones, era no aparecer públicamente como autor de los discursos y percibir subvenciones públicas para sus distintas empresas, con el "pleno conocimiento" por parte de Matas de esta contratación encubierta que generaba además la creación de "un clima de opinión favorable al presidente" y permitía "ensalzar la actividad política de Matas".
Mientras tanto, otra de las acusaciones vertidas se refiere a la subvención de 449.734 euros concedida a la Agencia Balear de Noticias (ABN), creada expresamente por Alemany para poder optar a esta cantidad y camuflar de este modo la verdadera intención de la subvención: poner en marcha un periódico digital -Libertad Balear- afín a la actuación del Gobierno del PP, motivo por el cual Matas accedió a esta solicitud. Alemany situó a uno de sus sobrinos como administrador único de ABN presuntamente para ocultar su participación y poder solicitar la subvención.
A subasta tres fincas de Matas
Se da la circunstancia de que la celebración del juicio coincidirá, el 25 de enero, con la subasta pública señalada por el Juzgado de Primera Instancia número 10 de las tres fincas con las que el expresidente del Govern garantizó un préstamo que le concedió el Banco de Valencia para poder pagar la fianza de tres millones de euros que el juez decretó contra él -posteriormente rebajada a dos millones y medio-. La entidad bancaria solicitó al Juzgado que fijase fecha para la subasta después de que Matas no haya abonado los más de cuatro millones que le adeuda a raíz del préstamo.
Cabe recordar que, a nivel global, el caso Palma Arena investiga un presunto desvío de más de cincuenta millones de euros durante la construcción del velódromo palmesano (2005-2007) así como su supuesta conexión con el elevado tren de vida llevado por Matas como máximo mandatario de Baleares. También se indaga la vinculación de este desfase con una supuesta financiación irregular del PP, mientras que otra de las líneas de investigación que centran la actualidad son las presuntas irregularidades cometidas a través del Instituto Nóos cuando éste estaba presidido por el Duque de Palma, Iñaki Urdangarin.