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Un año de la victoria electoral del PP sin nada que celebrar

Hace un año, el 20 de noviembre de 2011, la calle Génova se llenaba de simpatizantes para celebrar la victoria del Partido Popular en las elecciones generales con mayoría absoluta. Desde ese mismo momento, Mariano Rajoy supo que la tarea no iba a ser fácil. Se cumple un año de Gobierno marcado por el déficit y la prima de riesgo y por una economía que sigue sin crecer y sin crear empleo. Doce meses en los que el Ejecutivo ha lidiado con dos huelgas generales y multitud de reformas. Rajoy 'celebra' el aniversario en Cataluña, donde va a participar en un acto electoral en Barcelona de apoyo a la candidata del Partido Popular a la Generalitat, Alicia Sánchez-Camacho.

El Gobierno y el PP no han planeado ningún acto especial conmemorativo del primer aniversario de la victoria de Mariano Rajoy en las elecciones del 20 de noviembre por considerar que el país no está para "celebraciones" ante la difícil situación económica, han asegurado a Europa Press fuentes de Moncloa y del partido.
A la mala noticia del paro en octubre, que marcó un nuevo récord, esta misma semana se han recibido dos malas noticias que complican el escenario económico: la subida de la inflación hasta el 3,5% el mes pasado (por la subida del IVA y las tasas universitarias) y la caída interanual del PIB español hasta el 1,6% durante el tercer trimestre del año por el menor consumo.
Además, la incertidumbre del rescate sigue planeando sobre la economía española, que continúa instalada por encima de los 400 puntos pero sin alcanzar los 649 puntos de finales de julio. El propio presidente del Gobierno ha reconocido que antes de pedir esa ayuda habría que saber si contribuye a relajar la prima hasta los 200 puntos.
El futuro no se presenta muy esperanzador a la vista de las previsiones de la Comisión Europea, que vaticina una caída del PIB del 1,5%, el triple de lo pronosticado por el Ejecutivo. Tampoco son optimistas lasprevisiones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que augura que la economía española se contraerá un 1,3% en 2013.
Tampoco en el partido están para "grandes fastos". El 20 de noviembre coincide con la recta final de la campaña electoral catalana y los 'populares' han programado sus actos habituales de campaña, sin ningún evento conmemorativo especial. "No estamos para fiestas", resume un miembro de la dirección nacional del PP.
Rajoy hace camapaña en Cataluña
Se trata de un mitin que se no se había anunciado con antelación por el partido y que coincide con el primer aniversario de la victoria de Rajoy en las elecciones generales, un triunfo para que el Ejecutivo no ha previsto ninguna celebración especial, según han informado a Europa Press fuentes gubernamentales.
No se descarta, sin embargo, que el presidente del Gobierno aproveche el mitin en Barcelona para hacer alguna mención a ese triunfo que le dieron las urnas hace un año, donde cosechó una amplia mayoría absoluta (185 escaños) superando a la que obtuvo en 2000 el expresidente José María Aznar (183 escaños), aunque menor que la de Felipe González (202 diputados).
Con la visita a Barcelona este martes, Rajoy ya habrá recorrido las cuatro provincias catalanas en campaña, ya que el pasado fin de semana recaló en Lleida y Tarragona y éste ha estado en Girona. Los 'populares' se han volcado de lleno en la provincia de Barcelona, donde quieren captar votos en el llamado 'cinturón rojo' que hasta ahora se ha decantado sobre todo por el PSC.
Está previsto que el propio Rajoy acuda de nuevo a la capital catalana el día de cierre de campaña, aunque eso dependerá de que termine a tiempo el Consejo Europeo que se celebra en Bruselas y pueda viajar a esta comunidad, según fuentes de Moncloa.
El presidente del Gobierno ha entrado de lleno en la campaña catalana y este martes ha afirmado que es "una falsedad" que desde el Estado se haya puesto en marcha una campaña para destruir al presidente de la Generalitat, Artur Mas, con el fin de frenar la deriva soberanista que se ha puesto en marcha en Cataluña. "Si alguien tiene un problema no debe intentar trasladarle a otro el problema", ha dicho en Moncloa, durante una rueda de prensa conjunta con la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff.