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Dos horas y media de reunión entre Rajoy y Sánchez con Cataluña como protagonista

Lluvia y expectación en Moncloa ante el reencuentro. El tiempo lluvioso en Madrid juega como aliado para hacer bueno aquello de que se ven "con la que está cayendo". La última foto en la escalinata es de 29 de agosto, de hace 10 meses. Rajoy en busca de la investidura; Sánchez antes de su caída y resurrección. Ha llovido mucho y Sánchez se ha dejado la corbata en el camino. Rajoy se ha afianzado en Moncloa y, los dos, más relajados, charlan de lo que se charla en estas fechas, Cataluña. La escena de sofá entre dos políticos ("distantes y distintos", en palabras de Pedro Sánchez) reafirma la primera impresión de cordialidad. Dos horas largas de charla -la otra vez fueron apenas 20 minutos- y un tema por encima de todos: Cataluña. El Gobierno busca aliados frente al 1 de octubre. El PSOE le reclama un gesto para el desbloqueo. La ‘oposición de Estado’ que representa Sánchez ofrece su mano es éste y otros asuntos (como el Pacto Antiyihadista). En otros no: el PSOE no apoyará el techo de gasto. Cordialidad sí, pero el objetivo último es relevar a Rajoy en Moncloa.