Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios, analizar y personalizar tu navegación, mostrar publicidad y facilitarte publicidad relacionada con tus preferencias. Si sigues navegando por nuestra web, consideramos que aceptas su uso. Puedes cambiar la configuración u obtener más información aquí.

La familia de Katia reprocha al Ayuntamiento haber permitido la fiesta en un recinto "sin condiciones"

Madrid ArenaEFE

Tilda de "inaceptable" la declaración del doctor Viñals en la que explicó su actividad esa noche

El abogado de la familia de Katia Esteban, Gerardo Viada, ha asegurado que el vomitorio donde se provocó la avalancha que causó la muerte de las cinco jóvenes en la noche del 31 de octubre es una "ratonera" prevista para eventos deportivos, por lo que reprocha al Ayuntamiento de Madrid haber permitido ese evento en un lugar que "no reúne las condiciones".
Viada también ha criticado al médico Simón Viñals --responsable de la asistancia sanitaria privada del evento--, al haber declarado "que se había pasado atendiendo a borrachos con un tono inaceptable", a lo que ha añadido que ese dispositivo "no estaba capacitado para atender un problema de esta magnitud".
En una entrevista concedida a Europa Press, Viada ha explicado a través de las fotografías que tomaron del Madrid Arena que las dimensiones del vomitorio medidas por él mismo son de "2 metros y medio de ancho y unos 10 metros de largo", lo que demuestran que estos vomitorios son "absolutamente insuficientes" para albergar una macrofiesta de 20.000 personas ubicadas en su mayoría en la pista central.
En este sentido, Viada ha definido como "verdaderamente lamentable" la forma utilizada para evacuar a la gente. El abogado se ha preguntado "por qué no pusieron ninguna limitación" en el aforo de la pista central en la que debían haber denegando el acceso a los que estaban en la planta superior e intermedia para que no pudieran bajar.
Así, el abogado de la familia Esteban ha comentado que existe una responsabilidad "obvia" por parte del organizador, de las empresas de seguridad y "también del Ayuntamiento, que es el propietario del inmueble y no puede permitir que se celebre una fiesta en un recinto que no reúna las condiciones".
Según el abogado, cuenta con testigos que aseguran que en este recinto ya se han vivido situaciones similares en fiestas con "muchísima menos gente" destacando así que se trata de un problema de tamaño de los pasillos.
Además, Viada ha criticado que los responsables de seguridad abriesen el portón de mercancías que dio acceso a "2.000 personas" directamente a la pista central creando una "sobresaturación" en la pista.
"El procedimiento no ha hecho más que empezar", ha dicho Viada a la vez que ha asegurado que las declaraciones del promotor de la fiesta, Miguel Ángel Flores, "se van a tener que repetir" para, poco a poco, "ir depurando responsabilidades". También ha subrayado que personalizar las culpas "llevará más tiempo".
Enfermería vacía
Viada ha asegurado que al acudir al recinto junto a los otros abogados de la acusación particular observaron como el habitáculo destinado a la enfermería "no es más que un recinto vacío donde no consta que hubiera nada, ni camillas ni botiquín ni nada".
"Hay una queja de las personas del SAMUR porque en el momento en el que ellos llegaron no estaban atendiendo a ninguna de las fallecidas en la enfermería", ha apuntado.