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Un libio que fue acogido en España muere en Irak tras inmolarse por el Estado Islámico

Un ciudadano libio que fue acogido en España para recibir tratamiento médico ha muerto recientemente en Irak tras inmolarse en un atentado terrorista siguiendo las órdenes del Estado Islámico, según han informado fuentes de la lucha antiterrorista.

Este yihadista fue uno de los muchos ciudadanos libios acogidos desde 2011 para ser atendidos de sus heridas causadas por la guerra. Permaneció en España casi un año y después regresó a su país. Ahora las autoridades españolas han detectado que esta persona se desplazó primero a Siria y después a Irak, donde ha muerto en una acción terrorista perpetrada contra las autoridades policiales de ese país.
Existe cierta preocupación entre los expertos policiales de que este caso no sea el único y que otros ciudadanos libios que estuvieron en España en esas fechas pudieran regresar y cometer acciones terroristas en suelo español, según las fuentes consultadas.
Fue el 29 de octubre de 2011 cuando llegaron a la base aérea de Torrejón de Ardoz (Madrid) los primeros 52 libios a bordo de un avión fletado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) procedente del aeropuerto de Túnez Cartago.
ACUERDO ESPAÑA-LIBIA
El acuerdo, alcanzado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, el Ministerio de Salud Libio y el Comité de Heridos Libio, era abrir una especie de corredor sanitario entre ambos países para suministrar a estas personas una atención médica que no podían recibir en su país, dañado por meses de guerra entre las tropas del dictador Gafadi y los rebeldes.
Por tanto a aquellos 52 primeros heridos les siguieron otros más. Todos ellos serían atendidos en hospitales españoles y entre los heridos había casos de extrema gravedad incluyendo paraplejías. Requerían intervenciones quirúrgicas y rehabilitación.
Ahora las fuerzas de seguridad han detectado el riesgo que ha supuesto alguna de estas personas debido a su radicalización en los postulados yihadistas y sus relaciones con grupos terroristas. Las fuentes consultadas hablan no sólo del Estado Islámico, sino también de grupos armados en Libia.
Además, en España el nivel de riesgo no sólo proviene de Estado Islámico (DAESH), sino que se ha detectado la presencia de varones vinculados a la marca de Al Qaeda en Siria, el Frente al Nusrah (FaN) o que este grupo terrorista se ha nutrido en Siria de radicales llegados desde España.
LLEGÓ CON UN PROBLEMA DE VISTA
El terrorista suicida llegó a España con un problema en la vista. Permaneció en España desde diciembre de 2012 hasta noviembre de 2013, según estas mismas fuentes. Tras ser curado de sus heridas regresó a su país, pero al poco tiempo se detectó que viajó a Siria y posteriormente a Irak. Este fue su último destino ya que el pasado 20 de octubre se subió a un camión cargado de explosivos y lo estrelló contra un puesto policial.
Aquel día tuvieron lugar numerosos enfrentamientos violentos en distintos puntos de Irak, incluyendo la colocación de seis vehículos bomba, uno en Mosul y el resto en la órbita de Kerbala. En esta última localidad sería donde se suicidó, concretamente contra un chekpoint de las autoridades locales situado en el norte de la ciudad. Esta acción ha sido atribuida al Estado Islámico.
Las fuerzas de seguridad españolas llevan a cabo una intensa actividad de lucha contra este tipo de terrorismos poniendo especial énfasis en la fase de radicalización. Sólo en este año 2014 tanto la Policía como la Guardia Civil han participado en el arresto de 40 personas relacionadas con estos grupos, más del doble que los arrestos registrados el año pasado.