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Iurrebaso, negociador de ETA en 2005, dice que la decisión de EPPK no es solidaria con los presos que "peor están"

Aboga por que la IA apueste por la desobediencia "con todas sus consecuencias" y dice que hay que "ir pensando en pasar tiempos duros"
Jon Iurrebaso Atutxa, expreso de ETA que ejerció de negociador con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero entre 2005 y 2007, no entiende "la decisión colectiva" del EPPK de que "cada preso haga lo que quiera" respecto a los beneficios penitenciarios y las posibilidades para su excarcelación, y no ve "la solidaridad" que puede existir con los reclusos que "peor están", porque algunos "necesitarán 20 años para acceder al tercer grado y 30 para la libertad condicional".
Además, afirma que la manera de "sacar a los presos" es "hacer revivir, acopladas a sus tiempos, las movilizaciones proamnistía del 77".
"No hay manera de guardar la dignidad, la unidad y la solidaridad aceptando el reglamento penitenciario bajo la base de que cada uno escoja y haga lo que quiere", asegura en un escrito de respuesta al documento base del proceso de reflexión abierto del Colectivo de Presos de ETA, EPPK, que se hizo público la pasada semana.
Tras acusar a Sortu de "no incentivar la lucha para sacar a los presos" y de "dejar el movimiento popular en mantillas", Iurrebaso aboga por que la izquierda abertzale apueste por la desobediencia "con todas sus consecuencias" y por que se vaya "pensando en pasar tiempos duros", ya que "acabar con ETA no es el final del conflicto" ni lo ha sido el abandono de su actividad.
El exrecluso, militante del Movimiento Pro Amnistía y contra la Represión, crítico con la línea estratégica marcada por Sortu, afirma que le han "sorprendido algunas cosas" del documento firmado por la dirección del EPPK, en el que asegura que, si se aprueba este texto, dejará a cada recluso libertad para utilizar cauces legales con el fin de lograr su excarcelación o beneficios penitenciarios, con los límites del "arrepentimiento o la delación".
Jon Iurrebaso Atutxa hace referencia al hecho de que el Colectivo de Presos de ETA manifieste que daría "por bueno todo reagrupamiento, todo acercamiento y toda excarcelación, aunque el reagrupamiento sea parcial, el acercamiento no suponga el traslado a Euskal Herria y la excarcelación no sea definitiva".
En este sentido, ha recordado que, mientras, "otros seguirán en aislamiento". "No se entiende la decisión colectiva para que cada uno haga lo que quiera, teniendo en cuenta la política del enemigo en la que hará lo que le dé la gana con los que quiera. No entiendo esa unidad y esa solidaridad", ha señalado.
Iurrebaso asevera que, si no se puede "sacar a los presos gravemente enfermos", no observa qué "solidaridad" se va a tener "con los que peor estén del colectivo, si encima algunos necesitarán 20 años para acceder al tercer grado y 30 para la libertad condicional".
"Y durante todos esos años, 'no te muevas', porque ya no progresarás en los niveles penitenciarios para alcanzar ciertos beneficios, con lo cual, que la decisión sea colectiva y la aplicación individual, no nos arregla nada", añade.
"LÍNEAS ROJAS"
En cuanto a las "líneas rojas" que marca el EPPK para acceder a los beneficios penitenciarios de forma individual como "la delación o el arrepentimiento", pregunta si "acaso no son líneas rojas la solidaridad, la integridad personal y militante a defender el carácter político de nuestra lucha".
Además, se refiere a "lo que ETA hizo, declarar el alto el fuego y tomar la decisión de entregar las armas, por una parte, y Sortu, por otra, donde admitió la Ley de Partidos hasta el hartazgo, no es lo mismo que ofertar la 'Vía Sortu' a EPPK, a no ser que pretendan que todos pasen por el aro español y francés".
"No hay manera de guardar la dignidad, la unidad y la solidaridad aceptando el reglamento penitenciario bajo la base de que cada uno escoja y haga lo que quiera. De esa manera, se rompen las tres premisas, y eso hay que llevarlo encima durante años", añade.
El expreso manifiesta que, si Sortu "hace de dirección política de toda la izquierda abertzale oficial, de una manera abierta o solapada, no es descabellado pensar que algo tendrá que ver en el escrito que asume la dirección de EPPK".
"Hay una manera de sacar a los presos y traer a los deportados y huidos. Es concienciar a la izquierda abertzale y a la izquierda abertzale oficial primero para tamaña tarea, y después, a toda forma organizativa, a la sociedad en su conjunto, y hacer revivir, acopladas a los tiempos, las movilizaciones proamnistía del 77", apunta, para precisar que, "sin la implicación de todo el pueblo", no se les va a poder "sacar".
Jon Iurrebaso no cree que, al contrario de lo que dice el EPPK, que "la represión es la principal causa del debilitamiento" de la dinámica social por los presos, sino "más bien la falta de incentivación para la lucha, para la movilizcaión y para acciones más contundentes que pongan el listón tan alto como en 1977". "Aquí no hay disculpas. Para aceptar la Ley de Partidos no hubo mucho quebradero de cabeza para los mismos que no han incentivado la lucha para sacar a los presos", puntualiza.
Asimismo, pregunta a EPPK si reclamar la amnistía "como única solución" es "aprovecharse de los presos". "¿Y eso lo dicen los presos que lo han mantenido históricamente hasta ayer?", indica.
A su juicio, "es muy grave" la acusación de que "alguien toma como bandera a los presos", y recuerda que "esta acusación no se hace al PNV, ese que colaboró en el montaje de la dispersión, o a Azkarraga (portavoz de Sare), que, entre otras cosas, llegó a ser consejero de Justicia cuando los cipayos torturaban a militantes vascos". "No se puede mostrar tanto odio contra militantes reconocidos de la izquierda abertzale y considerarlos como enemigos", señala. Por ello, defiende que el hecho de que algunos "discrepen" con la izquierda abertzale oficial "es lícito, sano y normal".
Iurrebaso asegura "el conflicto no se soluciona" con el fin de ETA ni se ha resuelto con el fin de la lucha armada, por lo que insta a "apostar desde ya por la desobediencia con todas las consecuencias". "Eso quiere decir que, desde ahorita mismo, hay que ir pensando en pasar tiempos duros", concluye.