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Urkullu: "Si el Gobierno no habla con ETA, lo hará el Ejecutivo vasco"

El lehendakari, Iñigo Urkullu, cree que debería haber un diálogo entre los Gobiernos español y francés y ETA, y, si no, el Ejecutivo vasco estará dispuesto a hablar con la banda para que, "de manera diligente y rápida, dé pasos de desarme que no sean parciales", que reconozca los daños causados y que los presos se acojan a la legislación. A su juicio, ETA "tiene que dar pasos cuanto antes y dejarse de escenificaciones que puedan interpretadas como ridículas".

En una entrevista concedida al diario 'Deia', recogida por Europa Press, Urkullu ha afirmado que el Gobierno vasco no contempla la posibilidad de iniciar contactos con ETA "con urgencia", pero ha asegurado que está dispuesto a hablar con la banda "si fuera necesario" y si ésta considerara "pertinente" hablar con su Ejecutivo.
"Sería bueno que hubiera un diálogo entre el Gobierno español y el francés y ETA, pero, no habiéndolo, no tendríamos ningún problema en hablar, eso sí, para ser nosotros quienes podamos hacer que ETA pise tierra y obre con mayor diligencia y rapidez", ha añadido.
El lehendakari ha subrayado que, si el de la banda "es un camino unilateral, tiene que dar pasos cuanto antes y dejarse de escenificaciones que puedan incluso ser interpretadas como ridículas, como el gesto de desarme".
Tras señalar que, en este caso, él ha querido "poner en valor lo cualitativo frente a lo cuantitativo del gesto", ha insistido en que "tiene que haber un cierre ordenado en el que ETA debe dar pasos de manera diligente y rápida, pasos de desarme que no sean parciales y calculados en el tiempo, de reconocimiento del daño causado y que los presos se acojan a la legislación". "Todo esto tiene que ser mucho más rápido de lo que está siendo", ha dicho.
En alusión a las palabras del preso de ETA Jurdan Martitegi, que ha hecho suyos ante los tribunales todos los atentados de ETA en 50 años de historia, Iñigo Urkullu ha subrayado que diferencia "lo que puede ser una condena de la organización terrorista de su propia historia", algo que desconoce si un día se verá, "y el reconocimiento del daño injusto causado".
"Una cuestión es que uno haga autocrítica del pasado y que llegue incluso a autocondenarse, y otra cosa es que, como miembro de una organización terrorista, lo exigible moralmente y por justicia con las víctimas, es el reconocimiento del daño injusto causado", ha añadido.
Cobertura legal
En su opinión, a un final ordenado "hay que darle una cobertura legal: no es solamente el sellado de las armas o su localización, sino su destrucción, y ver si esas armas se han usado en atentados que están por esclarecer, y eso necesita de un marco de seguridad, de cobertura legal, y no es solamente la función que pueda ejercer la Ertzaintza".
"Lo que sí hemos mostrado es nuestra voluntad de estar en movimiento permanente para llegar, cuanto antes, a un final ordenado, también que la Ertzaintza pudiera participar en la verificación de las armas", ha aseverado.
A su juicio, no sólo las armas puedan servir para esclarecer los atentados, y ha recordado que su Gobierno ha activado una comisión que trabaje en los atentados que quedan por resolver. "Los atentados han sido llevados a cabo con un armamento que no sabemos si ha sido incautado o si está ahí, a expensas de ser entregado, y veremos lo que esas armas puedan señalar", ha dicho.
Según ha apuntado, "el objetivo de siempre por parte de ETA" ha sido la negociación con el Gobierno del Estado. "En este momento, quizá hay mucho de cálculo estratégico de pensar que tenemos que demorar esto porque con el PSOE será más fácil. Puede ser ésta una interpretación por parte de ETA. No me gustaría que lo fuera", ha manifestado.
Actitud de Rajoy
Urkullu ha considerado que la actitud del presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, sobre el gesto de desarme de ETA y los verificadores internacionales "ha sido mucho más medida que la reacción del PP, o incluso del ministro del Interior".
Según ha indicado, la discreción por la que él ha abogado ha permitido llegar al escenario de estos dos últimos meses y medio, "y esa discreción ayuda a que el presidente del Gobierno español deje hacer, aun cuando no lo avale y no lo aplauda". "En eso me empeñaré también", ha indicado.
El presidente del Gobierno vasco quiere "pensar", tras su reunión con Rajoy, que, "si no es él, el Gobierno vasco pueda seguir trabajando sin excesivas críticas por parte del PP, y pensando en que todo esto pueda redundar en un beneficio para todos".
En cuanto a la Comisión Internacional de verificación (CIV), ha subrayado que "ha podido escenificar el primer gesto voluntario de ETA de entrega de armas, por muy ridículo que pueda parecer, pero ése es el peso cualitativo".
"Son personas que me ofrecen garantías. Si no hay diálogo entre el Gobierno español y el francés con ETA, ¿a quién va a entregar las armas? Si los verificadores son citados a declarar, ¿quién va a querer participar?", ha añadido.
Liderazgo compartido
El lehendakari ha apuntado que está intentando propiciar un liderazgo compartido en la gestión de la paz con el presidente del Gobierno español y el secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba.
"Tenemos que buscar espacios de encuentro en los que estén la izquierda abertzale y el PP. Con el Partido Socialista, por la experiencia durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, creo que se puede conseguir mucho más fácil y de manera mucho más consensuada", ha aseverado.
Además, espera hablar próximamente sobre esta cuestión con Rubalcaba, ya que quedaron en que mantendrían contacto después del debate del Estado de la Nación.
Iñigo Urkullu ha recordado que las últimas conversaciones que ha mantenido con el líder del PSE-EE, Patxi López, han sido en presencia de Pérez Rubalcaba y ha explicado que "hay que retomar la relación".
Asimismo, ha abogado "por acuerdos en los que participen la izquierda abertzale y el PP", y ha apostado porque haya acuerdos entre las cuatro grandes sensibilidades de Euskadi, aunque primero tenga que ser entre tres "para llegar a una confluencia entre cuatro". "Pero hoy es obvio que el PP está en una posición de inmovilismo, y eso provoca que podamos hacer entre el PSE, la izquierda abertzale y el PNV", ha dicho.
Algaradas durante la cumbre mundial
En cuanto a las algaradas que se produjeron en las calles de Bilbao el pasado lunes, con motivo de la celebración de la Cumbre Económica Mundial, Urkullu ha recordado que "la estrategia de guerrilla urbana parte desde dentro de una manifestación".
"Se sale de una manifestación para provocar destrozos, y eso tiene su complejidad de actuación". Se protegió una parte de la marcha, la cabecera y el final, y se ve cómo los que alteran la vida salen desde dentro de la manifestación, y eso es muy difícil de controlar. Aun cuando ha habido desperfectos, hay que valorar si es posible preservar toda la ciudad cuando la táctica de la guerrilla quizá hubiera sido provocar el caos en toda la ciudad", ha indicado.
En su opinión, la actuación de la Ertzaintza no esté condicionada "por la mayor o menor disponibilidad de utilización de material". Tras insistir en un "modelo policial de cercanía", ha manifestado que "tiene que primar el criterio de proporcionalidad". "En todo caso, no ha habido heridos, ha habido afectados en sus bienes y el dispositivo ha sido proporcionado no solo en número, sino en la utilización de su material". Asimismo, ha asegurado que no le satisfizo el rechazo de Bildu a los altercados porque "el rechazo debería haber sido mucho más contundente".