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El exconcejal de Hacienda de Valladolid Alfredo Blanco declara hoy como investigado por el caso de la 'comfort letter'

El exconcejal de Hacienda del Ayuntamiento de Valladolid Alfredo Blanco declarará este martes como investigado en el caso de la carta de conformidad o 'comfort letter' que firmó el anterior regidor vallisoletano, Francisco Javier León de la Riva, y que comprometía al Consistorio a devolver 100 de los 400 millones que un consorcio bancario integrado por seis entidades concedió para la operación de soterramiento del ferrocarril.
Blanco, que fue responsable de la cartera de Hacienda con León de la Riva como alcalde, comparecerá así ante la juez de Instrucción número 4, Verónica María Marcos, como ya hiciera el ex primer edil el pasado 22 de noviembre en calidad de investigado, fecha en la que también comparecieron como testigos el que fuera interventor municipal en aquella época, Jesús Velázquez, y el actual secretario municipal, Valentín Merino.
En su declaración, León de la Riva se limitó a sostener que cuando en enero de 2011 estampó su firma en la polémica 'comfort letter' no era conocedor de la trascendencia mercantil que luego se entera que tiene" el citado documento, que no sale del Ayuntamiento ni lo elabora el entonces alcalde sino que llegó de Madrid de la mano de la Sociedad Valladolid Alta Velocidad y que previamente había preparado y redactado un consorcio bancario, en referencia a las seis entidades prestatarias de los 400 millones concedidos tanto al Consistorio como a la Junta y al Ministerio de Fomento (Adif y Renfe) para financiar el soterramiento del ferrocarril a su paso por la capital.
El defensor del exmandatario del PP, José María Tejerina, reiteró entonces tras la testifical que "el mal o el error que cometió fue no haber dado la trascendencia a una carta de conformidad, pues era un documento mercantil muy poco conocido en aquella época y era, además, el primero que firmaba", de ahí que estampara su firma "porque pensaba que no se trataba de una póliza de préstamo o línea de crédito y no formaba parte de un expediente administrativo que sí hubiera sido necesario tramitar".
Precisamente, la inexistencia de expediente administrativo alguno es lo que minutos después corroboraron tanto el que fuera interventor municipal en aquella época, Jesús Velázquez, como el actual secretario municipal, Valentín Merino.
En su declaración, ambos seguraron desconocer la existencia de la carta de conformidad y que la misma no siguió tramitación alguna. "Tenía que haber pasado por mí el primero, pero no fue así", indicó el ya exfuncionario Jesús Velázquez, mientras que el secretario municipal corroboró que no se ha encontrado en el Ayuntamiento ningún documento aprobatorio de la 'comfort letter'. "Yo la he conocido ahora, nadie se puso en contacto conmigo entonces para informarme del tema", concluyó Merino.