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El chófer de Guerrero compró cocaína "para su jefe y para él" con subvenciones de la Junta

También "le compró material de telefonía, artículos de música, antigüedades y ropa"

El chófer del exdirector general de Trabajo y Seguridad Social de la Junta de Andalucía Francisco, Javier Guerrero, uno de los principales imputados en el caso de los expedientes de regulación de empleo (ERE) que investiga el Juzgado de Instrucción número 6 de Sevilla, ha asegurado a la Policía Judicial que parte de los 900.000 euros que recibió en subvenciones otorgadas por la Junta los destinó a comprar cocaína "para su jefe y para él", mientras que también dedicó parte del dinero a "ir de fiestas y copas".
El chófer de Guerrero, identificado como J.F.T.B., compareció el pasado día 15 de diciembre de 2011 ante los agentes del Grupo de Policía Judicial de la Comisaría de Andújar (Jaén) imputado por dos presuntos delitos de fraude de subvenciones, delitos que están siendo investigados actualmente por los juzgados de Instrucción número 1 y 2 de Andújar (Jaén), tal y como publican en su edición de este lunes los diarios 'ABC' y 'El Mundo'.
Según el acta de su declaración, a la que ha tenido acceso Europa Press, el chófer de Guerrero reconoció que en 2004 recibió de la Dirección General de Trabajo y Seguridad Social dos subvenciones de 450.000 euros cada una, una para Iniciativas Turísticas Sierra Morena S.L., al objeto de crear una empresa de muebles y una oficina de asesoramiento empresarial, y otra para Lógica Estratégica Empresarial S.L., con el fin de crear un negocio de casas rurales en la sierra de Andújar.
Al hilo de ello, puso de manifiesto que "parte" del dinero de las dos subvenciones se destinó a estos objetivos, mientras que el resto del dinero, no recordando la cantidad exacta, "se lo dio en mano a su jefe", Francisco Javier Guerrero. Así, "y a solicitud" del propio Guerrero, "le compró varios efectos, como material de telefonía, artículos de música, antigüedades y ropa", mientras que "la mayor parte" del dinero la dedicó a comprar cocaína "para su jefe y para él", y otros gastos "como ir de fiestas y copas".
GUERRERO, "MUY AFICIONADO" A LOS LOCALES DE COPAS
Cuestionado por el trámite para la solicitud y concesión de las dos subvenciones, señaló que desde 1989 trabajaba como personal laboral fijo en la Junta realizando la función de conductor "de altos cargos", y desde finales de 2002 o principios de 2003 empezó a trabajar como conductor de Guerrero, "llegando a entablar una relación de amistad con él".
Una tarde, y estando en un local de copas, "a los que era muy aficionado" Guerrero "y a los que acabó aficionándose" él mismo, el exalto cargo "le comentó la potestad que tenía como director general de conceder subvenciones indiscriminadamente y sin necesidad de justificar nada". Así, Guerrero "le dice que o bien le dé unos nombres para concederles unas subvenciones o bien que creara unas empresas para así podérselas conceder a él, por lo cual creó" las dos empresas mencionadas.
En su declaración, el chófer de Guerrero explicó que la documentación necesaria para solicitar las subvenciones la preparó él mismo, "conforme a las directrices que le marcó" el exdirector general de Trabajo, "consistente en un par de folios en cada uno de los expedientes, que teóricamente contenían un plan de viabilidad de un negocio, y se lo entregó en mano" a Guerrero.
SIN RELACIÓN CON GUERRERO DESDE HACE UN AÑO
Precisó que transcurrieron "entre unos meses y un año" hasta que le ingresaron el dinero de ambas subvenciones, a lo que se añade que, según aseveró, no recibió ningún tipo de justificante cuando presentó las solicitudes de las subvenciones.
El imputado, que precisó que "no tiene ninguna relación" con Guerrero desde hace un año, entregó voluntariamente a los agentes una pistola de color negro y cachas de madera que, según señaló, "se la dio un guardia civil hará unos cuatro o cinco años, y le dijo que estaba inutilizada".